EL BESO
Sintiéndome cansado, exhausto, es mi boca la que aún vive. Y quiere contar para que sienta mi alma. Nuestra trinchera. La hago nuestra a pesar del terror. Nuestra trinchera del campo dieciocho. Apenas comida. Y la única agua, esa amarillenta de lluvia, pestilente. El cariño en una zanja barrosa y angosta es un sueño que me mantiene despierto. Mientras las pupilas se contraen de dolor y gritan los ojos en sangre aún queda aliento para seguir amando. Tu beso al darme de beber. Se me dilató el corazón entonces y me diste una esperanza de vida en ese cenagal de ratas. Deja que hable. No habrá más gallo de amanecer que cante para mí, ni perro que ladre. Mi paisaje ya no se llenará más de ruina. Esa ruina destripada de carbones ardientes que te queman por dentro. Estoy tan mutilado como esas torres y tejados. He volado y me he partido. No aguanto más este frío que baja conforme avanza la oscuridad. Pero te tengo abrazado a mí. Abrazado para que no sienta más allá, solo tu calor alejánd...

Que buena dicotomía la que planteas... un alegato en favor de los pescadores que ejercen de una forma noble y legal su duro trabajo diario ... y una denuncia a su otro yo, al cazador inmisericorde.
ResponderEliminarGracias Norte, qué bonita presentación, lo tomo y lo añado al relato, con tu permiso. Un abrazo
Eliminar¡Cómo no!, toda tuya, para mí es un honor!!
EliminarPrecioso, natural, costumbrista. Los pescadores con oficio antiguo y noble que se dejan la piel en cada batida de peces que luego nos servirán de alimento de nuestro cuerpo y mente. Un amigo, un sabio del lugar con mucho saber de campo y agua. ¡Me ha encantado!
ResponderEliminarBesos
Gracias Marisa por tu amable comentario, un abrazo
EliminarUn homenaje muy merecido a los pescadores. Que se dejan la piel con el duro trabajo en el mar, para que nosotros podamos comer pescado fresco cada día. Un abrazo
ResponderEliminarGracias Mamen, si es un trabajo muy duro, una alianza que va aun más allá de un salario, una pasión, una soledad compartida y deseada, lo sé muy bien, trabajé un tiempo con pescadores, buena gente, un arraigo al mar que muy poca gente comprende. Un abrazo
EliminarHola Emerencia, que bonito lo que has hecho al añadir las palabras del amigo Norte, eso es inspiración por parte de los dos, muy bonito.
ResponderEliminarY el relato me ha encantado, es un gusto ver cómo escribes.
Un gran saludo.
Hola Miguel, gracias, no me canso de decirlo, sino hay lectores no hay relato, no hay inspiración. Compartir estas experiencias contigo, con vosotros, los que dejáis los comentarios, hace que los relatos, los encuentros con las letras y las musas (musemes) fluyan.Gracias a ti. Un abrazo
EliminarMaravilloso escrito en la forma y en el fondo. Pero más pronto que tarde, el mar vencerá, la tierra vencerá y nos dejará las manos vacías y una mirada de estúpido asombro ante la víctima que decide dejar de serlo, ante la proveedora munífice de recursos que decide por su cuenta tomarse el descanso que le negamos.
ResponderEliminarUn beso.
Ojala, ojala, que sea pronto. No veo la conciencia en los jóvenes, abordan la libertad de des-hacer con tal ligereza que me hace pensar que solo, solo, las leyes pueden ayudar a ese descanso de Gaia. Un beso y gracias por comentar, es un tema que nos toca de lleno, nos queda la acción del día y la palabra de la noche. Un abrazo
EliminarPrecioso homenaje al oficio de pescador, siempre tan duro e exigente. un beso. TERESA.
ResponderEliminarGracias a ti, Teresa por pasarte. Un abrazo
EliminarVuelvo a tirar, y acierto de pleno.
ResponderEliminarEsto es un vicio, :)
Precioso homenaje Emerencia, la misericordia del mar que en sus profundidades a tantas almas atesora.
Un fuerte abrazo.
Gracias, me alegra por esos fondos marinos que te atraen. A mi el mar me idiotiza y en este relato, el pescador tiene mucho que decir también. Un abrazo
Eliminar!Hola Emerencia!
ResponderEliminarNo te había leído esta entrada, estupenda, muestras las dos caras de la misma moneda y nos dejas ver que cada cosa tiene sus luces y sus sombras, su lado bueno y su inverso, pero que aunados conforman la existencia misma y la razón de ser.
No existe nada totalmente bueno, ni nada totalmente malo, solo existen la superficialidad y la profundidad.
Un buen relato para tu canal de youtube querida.
Hola Idalia, síii he querido recuperar las entradas que en su tiempo, (pues fijate del 2016) habían sido las más leídas. Y me alegro que te llamase esta la atención, le tengo mucho cariño. No la tenía presente para el canal, pero desde ahora me la apunto en la lista. Gracias amiga, siempre con ese cariño. Un beso fuerte y cuídate.
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