27.1.17

SIERRA NEVADA Y SUS DOS ESTRELLAS





  
Media España congelada con un manto gélido e inmaculado inundando pueblos y carreteras. Un temporal de nieve que aún perdura en algunos rincones de nuestra geografía. Y lo más sorprendente ha sido ver la costa levantina con toda la nieve besando el mar. Lejos de lo que pueda causar este fenómeno meteorológico, que puede relacionarse con el cambio climático, en esta entrada os voy a describir lo más llamativo (y desconocido para mucho) de esta congelada blancura, me estoy refiriendo a las estrellas de la nieve.

foto archivo





Vivo muy cerca de la ciudad de Granada y de sus Sierra Nevada y creedme que es un regalo a los sentidos contemplar la nieve estos días de nevadas. Ya de por sí la nieve es cautivadora y ver caer esos copos, esa agrupación de cristales brillando con la luz del sol es algo único. Siempre he pensado que estos copos eran increíblemente fantásticos.








Recuerdo la primera vez que los vi sobre el cristal de la ventana (era un enero en la Baviera alemana) me parecieron misteriosos ¡verdaderas estrellas de hielo! los más grandes copos que había visto jamás. Por mucho que mirase y comparara entre sí no había dos estrellas iguales, y de hecho, no las hay.






Siempre había vivido la nevada sin apreciar estos detalles. Esos copos que van cayendo y que poco a poco va cubriendo de blanco el paisaje. Hasta dos metros de altura en algunos lugares de España. Creo que el récord de nevada lo tiene el monte Baker en Washington, que en 1998 se cubrieron nada menos que ¡veintinueve metros de nieve!




Sierra Nevada es considerada como uno de los macizos de montañas más altos de Europa occidental, después de los Alpes; por lo que no es de extrañar verla con este manto de blancura en estos días. Los picos más blancos que se ven son el Mulhacén de 3.482 m y el Veleta de 3.392 m. Una sierra helada que brilla tanto debido a la posición que tiene ante el sol.


Hasta seis meses al año puede estar esta sierra con nieve y no de ser visitada por la gente de todos los lugares de nuestro país y de fuera para esquiar o hacer cualquier otro deporte alpino o entrenamientos de alto rendimiento.



Esta sierra fue llamada monte Solarius o Solorio por los visigodos. Después los árabes la llamaron Yabal Sulayr que es también monte del Sol. Qué curioso ¿verdad? Lo consideraban como la montaña en la que luce el sol antes de salir. También ha tenido otro nombre como el de Yabal al Tay, monte de la Nieve, que se aproxima más al que tiene ahora. 



Volviendo a la nieve. Sierra Nevada esconde dos estrellas, una que es de hielo (la más llamativa y espectacular) y la otra es vegetal (pasa totalmente desapercibida en los prados). La primera, estoy segura que de una u otra forma siempre la hemos visto, al menos en prendas de frío de invierno o en logos; pero la segunda, llamada estrella de las nieves, es una de las joyas botánicas de este Parque Nacional y que la hace único.


fotos archivo

El copo que vemos al caer está formado por estrellas de nieve. Se habla de tipos de estrellas por sus formas, incluso llegan a haber hasta 80 tipos de cristales diferentes. Cristales de hielo con formas, estructuras y geometría muy caprichosa según la temperatura y la humedad que haya en ese momento, incluso depende de la altura en la que se hayan formado. ¡Qué curioso!




Cada lugar tiene sus estrellas particulares: hexagonales, dendritas estelares, formas de láminas estrelladas, de helecho…. ¡Qué bonitas! Las más conocidas son las de forma hexagonal y en un solo plano. Son transparentes y con el interior lleno de aire. Esta es la clave de su color. Esas zonas difunden la luz, la luz blanca, de ahí que el copo de nieve tenga ese color.


La otra estrella, la de las nieves, vive junto a las anteriores pero cuando ellas van desapareciendo éstas últimas van saliendo con los rayos del sol. La nieve que se va deshelando con los rayos primaverales va creando multitud de ríos y arroyos y lagunas en estas cumbres de roca y prados, dando paso a la salida de estas otras estrellas verdes.



Sierra Nevada es además de Parque Nacional es también Natural.Es una gran superficie que abraza a poblaciones de alta montaña. Desde la era Terciaria  acoge a especies animales y vegetales únicas. Muchas de ellas están cerca de los tres mil metros de altura, en zonas conocidas como los borreguiles que son pastizales nevadenses de alta montaña. En primavera se ve el suelo gris cubierto de este verde intenso y en los barrancos se ve un continuo discurrir del agua del deshielo. 







Aquí, en Sierra Nevada, las condiciones climáticas son de fuerte insolación que junto a temperaturas extremas hacen que vegeten plantas muy adaptadas a este hábitat, como es el caso de la estrella de las nieves, la flor del amor eterno.
Se conoce por los científicos como "Plantago nivalis" Es plateada con sus hojas cubiertas por pelos para aguantar las bajas temperaturas y crece muy pegada al suelo para protegerse de los vientos fuertes. Es una de las 80 especies exclusivas de Sierra Nevada. Allí donde nace el río crecerán. 

Y más abajo saldrán tomillares, piornales y robledales hasta llegar al escalonamiento de los pueblos que están en las faldas de esta sierra, allí donde Orión apunta al sur en las noches estrelladas.





22.1.17

LISBOA





Subamos a este elevador de Gloria, nos dejará en un mirador donde vamos a contemplar Lisboa, las ciudad de las 7 colinas.  La antigua y milenaria capital de Portugal, donde todo en ella es emblemático. Está situada entre dos orillas, la del océano Atlántico y la del río Tajo, un río que forma un hermoso estuario y por el que ha sido considerada como una de las ciudades portuarias más importantes a lo largo de los tiempos.


foto archivo


Ciudad de navegantes. En su puerto arribaron comerciantes del Mar del Norte y del Mediterráneo, de las costas de África, Asia y de América.


foto archivo



Es también la ciudad de los tranvías y elevadores eléctricos. ¡Son extraordinarios! no solo verlos, sino también tener la experiencia de viajar en ellos. Su uso se hace obligatorio si realmente quieres disfrutar de la vieja ciudad, la auténtica. Una reliquia. Algunos de estos tranvías se conservan desde 1880. Hay cinco líneas. El tranvía 28 el más emblemático, recorre todos los puntos de interés de la ciudad. Aquí os dejo una imagen en el mismo lugar de recorrido, del antes y del ahora.



foto archivo











Los elevadores son tan interesantes que han sido considerados patrimonio nacional. Gracias a ellos y a los tranvías podemos acceder a la parte alta de la ciudad pasando de una colina a otra. El elevador de Gloria cubre un trayecto de 250 m de subida llevándonos a un precioso mirador, el de San Pedro desde allí se divisa parte de la ciudad, su castillo y el río al fondo con su emblemático puente.


















El elevador de Santa Justa es uno de los más visitados por su diseño. Lo veas de noche o de día es impresionante y subir en él es muy emocionante. Se disfruta de una estupenda vista de la ciudad y cuando sales de él te encuentras con la catedral destruida tras el terremoto de 1755. 











Lisboa es la ciudad con el puente más largo de Europa, 17 kms, el Vasco de Gama que se aprecia en el centro del estuario. Pero el más fotografiado es el puente del 25 de abril, más pequeño y cercano a la ciudad antigua. 


fotos de archivo



Esta fecha es muy importante para el país. Se llevó a cabo la revolución de los claveles en las que jóvenes militares apoyados por el pueblo provocaron la caída de la dictadura e instauraron la democracia. Un antes y después de la historia de esta ciudad.


 


Lisboa es también árabe en una parte de su corazón: el barrio de Alfama, qué contrasta bastante con esa otra parte que es una Lisboa clásica de grandes avenidas en su parte “baixa”. Alfama es el antiguo barrio de pescadores que se extiende en las laderas del castillo de San Jorge. Es la cuna del fado donde quedan aún algunas casas típicas, aunque ya desconchadas, de azulejos que fueron muy populares en sus tiempos. Alfama también es el barrio turístico por excelencia, la gente bulle en sus calles; es donde se encuentra la esencia del viejo Lisboa.  Desde lejos se aprecian esas casas antiguas de tejados rojos encajadas unas con otras en calles estrechas, dispuestas frente al río. Es tal vez la estampa más conocida de la ciudad.




barrio de Alfama y puente de Vasco de Gama


Las calles adoquinadas de la vieja ciudad es algo que no pasa tampoco desapercibido sobre todo si paseas por ellas. Dicen que se hicieron a partir de restos de los escombros de edificios derrumbados por el terremoto. 

Desde los miradores de “Portas do sol” y el de “Santa Luzia” se aprecia ese aire romántico de la ciudad portuguesa. 






Muy cercano a la ciudad podemos visitar el barrio de “Belém”. Testigo de la edad de oro de la ciudad y las riquezas de la era de los descubrimientos. Allí se encuentra un monasterio que fue diseñado para la conmemoración; por un lado la de un rey: Manuel I de Portugal a los descubrimientos del viejo mundo y por otro lado, la de un navegante, Vasco de Gama. Se trata de el Monasterio de los Jerónimos, de estilo manuelino. Es muy interesante de ver por esas maravillosas columnas y arcadas. 


 



Y por último (por ahora), nos alejamos un poco de la urbe y allí nos espera Sintra. Una caprichosa villa vacacional de disfrute de nobles y monarcas. Uno de sus atractivos es que está enclavada en un bosque que te saca del bullicio y te sumerge en la fantasía y la tranquilidad del viaje. Un patrimonio interesante y peculiar que no deja a nadie indiferente, merece la pena verlo. Es único y sorprendente. Aunque del conjunto yo me quedo con estos detalles de la villa y sus majestuosos árboles.

Nuestro vecino Portugal tiene mucho más para ofrecer, pero eso tendremos que descubrir poco a poco:  El Algarve, Oporto,... 

¿Conoces algún otro lugar de Portugal para no perderse? Cuéntamelo.




18.1.17

FLYSCH DE ZUMAIA Y MUTRIKU






La costa vasca esconde una historia geológica escrita en páginas de piedra. 





Se trata de los flysch: espectaculares acantilados coronados de prados verdes y con su cara erosionada por la bravura del mar Cantábrico. Son milhojas de estratos de roca que se adentran en las aguas como si fueran costillas. Unas recostadas y otras enfrentadas cortando como cuchillas el eje gravitacional de la tierra. 




Los más llamativos y espectaculares son los flysch que se encuentran entre las localidades guipuzcoanas de Mutriku y Zumaia. Son casi diez kilómetros de costa protegida de una importancia geológica de primer orden.








Un hojaldre de sedimentos regularmente perfectos de rocas duras y blandas. Duras de caliza, pizarra o arenisca intercaladas con margas y arcillas que se van desgastando y dejando a las primeras al capricho de las olas. Fluyen, se deslizan, cortando la espuma 5 km mar adentro. Con la luz adquieren estos colores tan llamativos, más acentuados con días luminosos. Se aprecian muy marcados esos preciosos contrastes de luces y sombras.





¿Qué poderosas fuerzas internas de la tierra han podido doblegar así las rocas?






Pues nada menos que una historia de más de 50 millones de años: El choque de las placas tectónicas ibérica y europea. 

Cuentan los entendidos que los niveles de metales encontrados en estas láminas verifican aún más el paso del meteorito que extinguió a los dinosaurios y los cambios climáticos que desde entonces han acaecido.





orquídea Serapia lingua

Hoy siguen los científicos debatiéndose si son playas fósiles, o si realmente estos sedimentos provienen de las zonas profundas del océano.

 



Zumaia es la localidad que posee estos espectaculares acantilados. Una villa que surgió a partir de un monasterio, el de Santa María, y que ahora se ha convertido en uno de los pocos lugares con un legado geológico que es una referencia mundial.








Pero ya no sólo por los acantilados, sino por que es uno de los pueblos más llamativos de esta costa. 

Y ahora echamos el ancla en Mutriku. Un pequeño rincón entre barranco y monte escarpado con un casco histórico tan sorprendente que está declarado conjunto monumental.



El primer encuentro es su puerto con su lonja histórica. Para descubrir el resto hay que dejar el coche y ¡vamos que vienen "cuestas"!  Y es que el desnivel de los barrios es importante, sólo viendo desde abajo el tramo de escaleras de algunas casas ya te imaginas como se le ha ido ganando terreno al mar.






                                    

tramo de escalera de una vivienda


Otra opción que se agradece, es el ascensor que se encuentra en el barrio bajo. Desde aquí se accede a la plaza del barrio alto. Aquí las calles (estrechas y empinadas) descubren edificios de piedra de sillería. Podemos apreciar casas palaciegas, torres y casas blasonadas del siglo XVI.





Y es que la costa vasca tiene esta particularidad: 

Pequeños pueblos con esta historia blasonada en rincones inimaginablemente escarpados y una costa llena de cortantes y espectaculares flysch. Los pueblos los encuentras embutidos en bosques o abrazados por prados; y algunos de ellos que se aprecian, están estrechados por un cinturón de carreteras que pueden caen directamente al mar. 

Merece la pena descubrirlos ¿no te parece?






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