25.9.17

MI PRIMER VIAJE DE CONXITA CASAMITJANA








Hola seguimos con esta sección de los primeros viajes de los seguidores de este blog. P
ara los que no la conozcáis aquí os podéis encontrar unos primeros viajes a:  

Calpe, Granada, Londres, Pirineo Aragonés, París, Madrid, Siracusa, Olivenza, Grecia, Salies de Bearn (sur de Francia), Córdoba y San Fernando 

Siguiendo el mismo orden corresponden a:  



Si tenéis curiosidad por sus viajes podéis pinchar en su nombre. Son viajes compartidos con la nostalgia, el cariño del recuerdo y secretos contados en primera persona, desde el rincón más íntimo que puede ofrecer este mundo virtual donde hay tanta gente que pasa a hurtadillas, de incógnito y desapercibida. Por esta razón, y por otras muchas, agradezco esta confianza depositada en el blog de todos y cada uno de los compañeros que han participado, como es el caso de esta compañera que nos va a contar su primer viaje.


Nuestra protagonista de hoy es CONXITA CASAMITJANA 


Conxita: Enredando con las letras es
 mi "rinconcito" de sueños


¿Quién es Conxita? correspondería una presentación de ella antes de proceder con su primer viaje ¿no creéis?, pero en esta ocasión (al igual que lo hice con Josep Mª) Conxita se ha prestado a una entrevista para conocerla un poco más, a ella y a su blog. El regalo, por tanto, es doble. Ya no solo nos comparte este viaje de su juventud sino que además nos demuestra su carácter abierto y sincero contestando a las preguntas y descubriéndonos facetas de ella que seguro muchos desconocéis. Comenzamos pues con su viaje.








Hace un tiempo Eme me propuso participar en su blog contando mi primer viaje, en el momento que me lo comentó andaba yo liadísima con plazos de entrega y revisión de materiales didácticos que me habían propuesto escribir. Ahora una vez entregados empiezo a tener algo más de tranquilidad y he podido apuntarme a su propuesta. Así que antes de nada agradecerte Eme que pensaras en mí para explicar esta primera vez. No fue mi primer viaje, pero sí la primera vez que descubrí los Alpes.








Mi primer viaje a los Alpes


Tendría sobre los 19 años, estaba en la universidad y aprovechamos las vacaciones de semana santa para irnos a esquiar. Ya hacía años que esquiaba y frecuentaba las pistas del Pirineo catalán y también las de Andorra.

Este primer viaje fue a los Alpes Franceses, concretamente a una estación muy chiquitita que se llama la Foux d’Allos en le Val d’Allos. Esta estación es de las poco conocidas y pequeñas en comparación con otras grandes estaciones de los Alpes, mucho más famosas. Aún hoy no sé de dónde sacamos la idea, pero sí que nos apetecía conocer las pistas de esquís de los Alpes y con una amiga nos apuntamos en un viaje organizado que nos cuadraba por fechas y por presupuesto. En el momento de hacer la reserva (y pagar) nos dijeron que todas las plazas de Barcelona estaban ya ocupadas, pero sí no nos importaba en el autocar de Madrid aún sobraban plazas y no, no nos importaba.

A la hora convenida a las 5 de la madrugada estábamos en el punto de encuentro, era la primera vez que hacíamos un viaje de esquí en autocar y cargar con todo el equipo no es algo ni muy cómodo ni ligero. Al llegar ya estaba un único autocar con el portaequipaje abierto y allí soltamos todo nuestro equipo. Éramos las primeras y podíamos escoger sitio, conforme iban llegando otros pasajeros se nos ocurrió asegurarnos de que el autocar iba a nuestro destino y… Os aseguro que disculparnos entre risas avergonzadas y sacar nuestros voluminosos equipos no nos llevó más que unos minutos. Vaya para de torpes, el autocar sí iba a los Alpes, pero a otra estación de esquí.
Mientras el autocar se marchaba, nos sentamos a esperar en la acera y al rato apareció un chico corriendo que, él sí, después de preguntarnos si ¿éramos las catalanas? Jajaja cómo si no hubiera otras en Barcelona, nos llevó al autocar correcto que venía con más de una hora de retraso.

¿Os imagináis a dos catalanas en un autocar lleno de madrileños? Las plazas sobrantes eran solo dos y nuestros compañeros de viaje se lo pasaron muy bien “confundiendo” la plaza de toros Monumental con el campo del Barça y otras lindezas que ya no recuerdo, pero sí las carcajadas de todo el autocar y que nuestra prudencia informando a tanto desinformado duró escasos minutos.
El viaje fue larguísimo pero muy divertido y en nuestro caso rompió con todos los tópicos sobre catalanes y madrileños. Fue una gran experiencia de la que conservo grandes recuerdos y un buen amigo, disfrutamos de un tiempo espléndido y de un dominio esquiable difícil de imaginar en los Pirineos.  Para los que nos gustan los deportes de invierno, una visita a cualquiera de las pistas de los Alpes, incluso las más pequeñas, son una auténtica gozada.





De aquella época lo que me quedó muy claro es que los tópicos son solo tópicos y que no importa de dónde seamos las personas sino cómo somos y las ganas que tengamos de entendernos. El idioma ayudaba a comunicarnos bastante bien (en mi época estudiábamos francés, el inglés vino luego) y lo cierto es, que no lo usamos mucho, porque fundamentalmente nos relacionamos entre nosotros en castellano. Era un viaje de esquí y nos pasábamos muchas horas al día esquiando, pero había momentos de relaciones, bien cuando íbamos a comprar a los pequeños supermercados que había en la estación, con los pisteros o con los monitores que nos acompañaron desde Madrid.

Mi primera impresión fue que nuestras pistas eran muy pequeñas. Allí todo era mucho más grande, más pistas, menos gente, sin colas y un tiempo muy cambiante. Un día se despertaba con un sol espléndido y el siguiente podía hacer una tormenta de nieve tan impresionante que no conseguías ver ni a un metro de distancia. Era como si los Pirineos fueran los hermanos pequeños. En aquel momento me pareció que nos llevaban años de ventaja en instalaciones y en el trato que se daba al esquí y al turismo de nieve.

Llegar hasta las pistas fue bastante pesado. Creo recordar que el conductor que llevábamos no era muy experto y aparte de equivocarse en mi propia ciudad (intentó entrar en contra dirección en una de las avenidas principales) acabó tomando una ruta errónea en los Alpes. Eso supuso tener que dar la vuelta en una carretera de alta montaña muy estrecha y con grandes precipicios a ambos lados. En aquel momento aquello fue una anécdota, no veíamos el peligro e incluso los que estábamos detrás íbamos avisando al conductor que no siguiera, que ya estábamos colgando del precipicio.





A primera hora teníamos clase sobre unas 4 horas y después aprovechábamos para esquiar entre nosotros. El primer día se organizaron los grupos por niveles y el último se celebraba una carrera en la que quienes querían competían. Por supuesto, algo fundamental fue el aprés-sky, lo organizábamos en los mismos apartamentos. Casi todos éramos estudiantes y había muy buen ambiente y fiestas sin parar. Al día siguiente volvíamos a esquiar a primera hora. Nos alojamos en un edificio a pie de pista, en concreto, en un primer piso, pero había tanta nieve que salíamos esquiando por la terraza y de hecho, lo usábamos con frecuencia de entrada y salida del apartamento y para guardar los esquíes.

Sí, aquel fue mi primer viaje. Después durante años, en semana santa, volvía a pasar una semana en otras estaciones. Volví a los Alpes franceses más tarde, después a los suizos y finalmente esquié en los italianos. En todos ha sido una gran experiencia, espléndidas pistas y muy buenos amigos. Recuerdo con una sonrisa cada uno de esos viajes. Después ya me resultó más complicado tener toda la semana de vacaciones y cuando llegaron los niños, las montañas de los Pirineos ya estaban bien.

Y hasta aquí ese primer viaje a los Alpes. Gracias Eme por dejarme compartir esta experiencia.


***


Y ahora ante de pasar a la entrevista un regalo musical 







Y aquí os dejo esta conversación real y silenciosa en un mundo virtual, gracias a la confianza que derrocha esta mujer. Conxita es un tango liviano de llevar, binaria, fácil de ir al compás de dos. Conxita es así, íntegra, vital. Una mujer descubridora por naturaleza, con las habilidades sociales para ir más allá. Lo vas a descubrir enseguida. Y como dice la canción "De mi vida doy lo bueno".


-"Enredando con las letras” es el nombre de tu blog. Conxita, me gustaría que nos hablases de ese "enredo" ¿Cómo se te ocurrió llamarle así?

-Me costó decidirme porque, aunque siempre me ha gustado escribir y lo he hecho siempre, era un tema muy íntimo, muy mío. Lo más que había dejado que me leyeran era algo que escribía a mi familia y cuando mis hijos eran pequeños, les inventaba cuentos.

Un día me atreví a enviar un relato a un concurso y aunque no gané, me sirvió para atreverme a compartir lo que escribía y fue entonces cuando empecé a valorar la posibilidad de tener un blog, pero no tenía ni idea de cómo funcionaban (aún hoy no soy una gran experta) y me dediqué a investigar por internet. Me iba poniendo a ratos, pero sin acabar de decidirme. Creo que me daba un poco de miedo.

Al mismo tiempo, me apunté a una charla de un par de horitas sobre el proceso de escribir un libro. En aquel momento tenía interés en escribir sobre una experiencia personal pero no para publicarla. Varias de las personas que estaban allí tenían un blog y al acabar la charla estuve hablando con ellas y me animaron a publicar el mío que seguía en estado embrionario.

Al final no solo publiqué un blog, sino dos, porque decidí compartir la experiencia del intercambio de mi hijo con otras personas:  http://familiaporskype.blogspot.com.es/ De hecho, solo lo tuve en activo el año que él estuvo fuera, pero sigue abierto porque aún hoy sigo recibiendo correos de personas que tienen dudas y a las que intento ayudar con mi experiencia que fue muy buena.

El nombre de “Enredando con las letras” salió así un poco de repente. Me gustaba justo hacer eso, enredar con las letras hasta formar palabras que contaran cosas y así al fin me decidí a publicar mi primer relato (ese que había enviado a un concurso) por el que sentía un gran cariño y quería hacerlo protagonista de mi blog. Mis primeros relatos pasaron totalmente desapercibidos, no sabía cómo funcionaba ni el blog, ni google+, ni las comunidades (aún me cuesta saber cómo funciona google+) pero poco a poco fueron apareciendo personas que me dejaban sus comentarios y a las que yo empecé a visitar y ahora tengo muy buenos amigos. Una de las primeras personas que me brindó todo su apoyo y ánimos fue Francisco Moroz del blog “Abrazo de libro”, él sabe el cariño que le tengo como la gran persona que es, muy generoso, y siempre dispuesto a animar a los novatillos que empezábamos como era mi caso y después con sus acertados comentarios.


-Por cierto, trabajas en Formación (Coach) dentro del área de recursos humanos ¿qué hay de tu profesión en tu blog? 

-Trabajo como bien dices en formación, desde hace años he estado vinculada a distintos departamentos de recursos humanos. Soy una persona que intento apasionarme por todo lo que hago y creo que lo consigo bastante.

¿Qué hay de mí en el blog? Como sabes soy psicóloga y supongo que es mi interés por las personas lo que está en mi blog. Me gusta contar historias de personas para personas, me gusta descubrirlas, mirarlas desde distintos puntos de vista, entender sus motivaciones y no juzgarlas, dejarlas contar y eso es lo que intento con mis historias.

A mí me gusta ver lo positivo, lo bueno que hay en las personas y buscar esas posibilidades. Me gusta que las personas puedan elegir porque eso da opciones y nos hace libres, creo que lo importante es tener posibilidades y elegir. Intento que mis personajes tengan todas las posibilidades, que cada día puedan escribir una nueva historia, que cada día lo estrenen como nuevo como dice un amigo.

  

-¿Consideras que es otra faceta tuya la que se refleja en el blog?

-Evidentemente es mi faceta más creativa. Como tengo escrito en algún lugar del blog, mis dos pasiones son leer y escribir, bueno hay por supuesto otras muchas, pero relacionadas con el blog son esas dos. Escribir es algo que me apasiona y me hace feliz y nunca lo considero una obligación y quiero que siga así, por eso seguramente escribo poco.

Me gusta toda la parte de interaccionar con otras personas, descubrir otros blogs, leer, comentar y compartir ratitos con las personas que hay detrás de los blogs. Me parece muy interesante, aprendo un montón y he conocido a gente fantástica y a algunos hasta he podido conocerlos en persona y descubrir que esa afinidad que sentía en el mundo virtual también se da en la vida real.

Ese ha sido mi gran descubrimiento sentirme muy cerca de personas que comparten gustos e intereses similares a los míos, a los que no he visto nunca y que viven en distintos lugares algunos muy lejanos, pero a los que siento como amigos. Es una gran experiencia.


-¿Hasta dónde quieres que trasciendan tus palabras cuando subes un relato? 

-Uyyy no me lo he planteado nunca, para mí es un privilegio que me lean y me comenten, me encanta la generosidad de las personas que me visitan cuando me explican lo que les ha sugerido la lectura del relato o incluso sus propias experiencias, me encanta y lo disfruto mucho. 

Supongo que lo que una busca cuando escribe es ser capaz de transmitir con las letras, emocionar con ellas, hacer que el lector se sienta un poco parte de esa historia y ponga sus emociones y su imaginación, que provoquen algo.


-¿Qué esperas de esta red virtual? 

-No esperaba nada y he obtenido mucho. He aprendido, he conocido a grandes personas, he hecho amigos y paso buenos momentos, así que espero seguir disfrutando tanto como lo he hecho hasta hoy.

He descubierto en el mundo bloguero mucha generosidad y compañerismo, a grandes escritores y sobre todo a mejores personas. Detrás de cada blog hay grandes personas por descubrir con las que compartes intereses, ganas, ilusiones y sueños y con el tiempo se convierten en amigas con las que se pasa buenos momentos.

***


Y hasta aquí este precioso encuentro. Conxita Gracias. Gracias por ser como eres.

Para terminar deciros que en el apartado de comentarios tenéis la libertad de intercambiar impresiones con Conxita, por cierto, le encanta que le comentéis, de lo que sea, bien de su viaje o de su blog. Animaros, le hará mucha ilusión. Un abrazo



21.9.17

EL HOMBRE DEL SOMBRERO MARRÓN








Boloduy tiene un montón de bolsillos en su ropa. Cada uno es diferente y cada cual tiene una historia. Verla con sus pantalones y su blusa es una fiesta: los bolsillos de colores le cuelgan de arriba abajo, algo así como un canguro poli marsupial. No es nada comunicativa a pesar de esa apariencia. Hay momentos que parece vivir en una especie de silencio eterno y tal vez, sea ésta la razón de su enorme capacidad inventiva. Con esa imaginación desbordante rellena sus bolsillos.

Siempre le ha gustado observar a la gente, hasta tal punto, que durante unos días hace suya sus vidas para después dejarlas donde estaban. Como tampoco es muy charlatana, no tiene curiosidad por lo que puedan contar de la vida de estas personas, ni le preocupa si están bien de salud o si entran o salen, si tienen familia o no, si son de aquí o de allá. No le interesa esa parte de su historia. Boloduy tiene una manía: se fija más en las personas cuando están quietas, preferentemente sentadas, pero si alguna está de pie, repara entonces en la sombra que proyecta su figura en el suelo o en la pared. Según ella, cuando permanecen inmóviles su historia se congela… ¿Qué? Ah, ¡Claro que sí! Boloduy quiere preguntarte algo,

«¿Qué bolsillo quieres?» Si yo fuera tú elegiría los de abajo, los de los pantalones, esos suelen llevar historias más interesantes. «Bien, has elegido estos, ¿Cuál de todos? los hay de todos los colores» Ella te ofrece una historia. Será la historia de alguien que se caracteriza por llevar algo que le identifica, corresponde asimismo con el color del bolsillo: el moño caoba, la gorra amarilla, las gafas azules, el flequillo fucsia, el sombrero marroooón… «¿Éste? Buena elección, es una de mis historias preferidas». Boloduy va a sacar la historia de su bolsillo marrón, está mirándote con la cabeza baja y con los diminutos labios apretados por la sonrisa.

*


El hombre del sombrero marrón se encontraba sentado en su silla, como siempre. Y como siempre se le veía con su cabeza baja y sus dos brazos sobre la mesa. Parecía una estatua, como esas de bronce que invitan a que te sientes junto a ella. Sus dos manos se podría adivinar que se movían, como si dibujaran en un papel. La misma rutina y los mismos movimientos desde hace cuatro días.

El hombre había transformado aquella pequeña mesa redonda de terraza en una mesa de dibujante. Cuando llegaba lo primero que hacía era sacar sus lápices de un bolso que llevaba cruzado y algo pequeño que podría ser, tal vez una goma o un sacapuntas; seguidamente pedía una taza de café. Este bar queda justo en la acera de enfrente del portal de mi bloque y lo llevaba observando desde mi ventana, ahí, plantado en la terraza. Aparecía sobre las 9 de la mañana y se quedaba más o menos una hora. Luego recogía todo y se marchaba.


**


El hombre del sombrero marrón es gris. Su chaqueta es gris, su pantalón es gris. Tiene una expresión limitada, neutra, que no alcanzo a ver bien, debe de tratarse de un delineante. Tal vez un delineante bien formado, con gusto y vocación por su trabajo: un delineante proyectista, un artista de la geometría. Pero me entra ahora una duda: ¿él trabajaría entonces sobre planos? son dibujos con dimensiones que en esa mesa serían imposible de hacer y además, utilizaría una escala, algo que no llego a apreciar sobre su mesa. Sin una escala no puede trabajar, entonces no es delineante. ¿Y si fuera un pintor? Un artista de esos que garabatean en cualquier sitio el borrador de su próximo cuadro; quizás una pintura que dentro de un tiempo sería famosa y lo consagraría, y todo gracias a estar sentado en la terraza de un bar ¡Qué cosas! Pero igualmente, la mesa es sumamente pequeña, no le da ni para el borrador de una escena, y además no se le ve que se fije en nada cuando dibuja, su sombrero no sale del papel. También mientras pinta no debe de sonreír y ahora lo hace, por un momento he visto su boca. Yo no me imagino a un pintor con el gesto de la sonrisa. Estos artistas, por lo general, están callados, pensativos, dejan que la obra de arte diga las cosas. Ya me doy hoy casi por vencida, a no ser que, Uhm… ¡claro solo podía ser un ilustrador!

Hoy se me está dando bien la investigación. Mi madre siempre ha dicho que tuve una época que todo lo relacionaba con las historias de Agatha Chistie. Y ahora que cuento esto, también el hombre del sombrero marrón podría tratarse de un ladrón preparando un robo, ah, ¡pero esto es absurdo! tal cosa se prepara en un día y no todos los días desde hace cuatro. Aunque también podría estar preparando el robo del siglo ¡guau, qué emoción! y todo en la terraza del bar de enfrente. No obstante, si se impone el sentido común, como diría mi padre –pese a que él no tenía cualidades para el dibujo- seguro me haría razonar «hija, si te dan a escoger entre un trabajo artístico y robar…». Y como siempre su consejo sería el más acertado. Descarto al hombre del sombrero marrón como ladrón y lo dejo como ilustrador, ya está decidido. Le concedo el beneficio de la destreza, la habilidad, pero en un mundo lleno de historias y objetos no planos, ni lienzos, ni con ese concienzudo trabajo, utilizando métodos totalmente planificados y poco creativos como el del delineante. Seguro que el delineador tendría una caligrafía recta, centrada en la hoja, dejando unos márgenes perfectos, casi trazados con tiralíneas. Y sus dibujos serían coloreados dentro de unos límites… Búa, que aburrimiento.

El trabajo del hombre del sombrero marrón será fantástico, como el del pintor. Donde las emociones fluyan. Y lo harán en un solo trazo, como la creación del ilustrador: con un sencillo dibujo la poesía podrá brotar y provocar. El hombre del sombrero marrón entonces es un incitador con sus dibujos, nos desafía. Es un insinuador de otra realidad que, aunque la vemos no reparamos en ella hasta que nos la muestra. Vaya, no hay que negarse que tiene clase este hombre con ese sombrero marrón de ala.

¡Qué maravilla! Es un famoso ilustrador de portadas de libros que hace las delicias de los escritores; capaz de dibujar árboles de algodón y definir unos trazos hundidos en las raíces de dónde va a sacar pequeñas notas musicales. Notas que suenan y mientras, en otra página que está en blanco, empiezan a aparecer figuras que hacen equilibrio con las palabras; como esa equilibrista que caza estrella con sus zancos. El ilustrador es capaz de convertir una simple casa de cuco en el mundo redondo que todos conocemos… Este artista del lápiz será capaz de hacer llegar el mar al barco, tirando de las olas como si fueran una colcha. Llegaría a pintar líneas tiradas por pájaros, líneas que serían globos, globos que serán nubes… Creo que empiezo a enamorarme de este hombre del sombrero marrón.


***

Boloduy ahora está con los ojos como sandías y la boca cayéndole hacia abajo como un merengue en la pared. Su mano, la ha metido en ese bolsillo marrón, ya no la saca. Mucho me temo, que por unos días, esta historia se va a quedar ahí.


FIN







Una historia dedicada a todos los ilustradores que, con sus sencillos dibujos, algunos incluso minimalistas, son capaces de hacernos emocionar, reflexionar, sentir y ver más allá.  Estoy segura que tú conoces a alguien, algún ilustrador que te guste mucho ¿..........?

19.9.17

PREMIO AL COMENTARIO. PREMIO CO.MENTA







Este premio fue creado en enero de 2016. Es un incentivo + a la participación. Por fortuna hay muchos en la red, cosa que me alegra enormemente. Pero este "CO.MENTA" es un premio al comentario de publicaciones de blogs. Los comentarios también forman parte de la publicación, sin ellos la entrada, el post, caen en un vacío. Son muchos los premios que motivan y premian a los blogs, como anteriormente he comentado pero no a las personas que interaccionan con él.

Éste premia la generosidad por compartir. Ese aderezo de agradecimientos y felicitaciones cuando se comparte contenidos que interesan (sea de la índole que sea) y esos gestos de interés que se muestran en la red, creando relaciones cada vez más personales, incluso de amistad; y una gran parte de ellas basadas en la confianza. Esta labor de comentar enriquece bastante al autor y en agradecimiento debe premiarse al comentario por lo que aporta.

El tiempo y el conocimiento en esta red social tienen un gran valor y van unidos de la mano. El poco o mucho que se le dedique va a depender de lo que motive y siento que muchos pensáis lo mismo. 

Fue un premio que tuvo su tiempo de opiniones diversas en el que participaron algunas compañeras (por desgracia algunas ya no están activas en la red), pero otras si, como Marigem. El diseño gráfico final fue de Francisco Moroz.








El nombre CO.MENTA lo he querido dividir en dos palabras porque realmente CO lleva implícito: compañía, compañeros, comunidad, colectivo, confianza y MENTA la frescura del comentario, un aire fresco que motiva a seguir con otras publicaciones, un dulce alimento de musas que tanto mimamos los creadores de contenidos. El micrófono con la pluma son señales identificativas de la comunicación hablada y escrita. 



Si recibes el premio ten en cuenta:

  • En ponerlo en tu blog, no es por nada, pero es muy bonito ¿no crees? sobre todo, trasmite el sentimiento de que formas parte de una comunidad lectora. Si pones además debajo del premio el nombre de quién te ha nominado mejor que mejor.
  • Piensa en personas para compartirlo ¿a quién? a aquellas a las que quieras premiar su aporte en comentarios, porque es un/una seguidor/a frecuente que participa en tu blog o no lo hace tan a menudo, pero el comentario siempre lo tienes en cuenta. 
  • ¿Cuántas personas puedo nominar con el premio? las que tu quieras.
  • Sería interesante que a los nominados lo hagas visible en la red para hacerlo extensivo el agradecimiento, ya sabéis en g+: "tienes algo nuevo que contar" o con una entrada nueva a tu blog, porque sí porque te apetece.





¡Felicidades a quién lo reciba!



17.9.17

MOLINO DE PAPEL Y PLÁTANO








No, no es el título de una novela, pero podría serlo ¿verdad?

Hay un lugar que siempre me ha cautivado, pero nunca me había decidido a ir a pesar de estar muy cerca de Almuñécar, mi localidad. Hace unas semanas fuimos a visitarlo y fue una verdadera sorpresa. Se trata de la playa del Molino de Papel. Me intrigaba saber que era realmente aquel lugar, solo por el nombre ya merecía la pena investigar. 






El lugar en sí es muy llamativo por varias razones: por los restos que quedan de aquella industria (de los pocos que se conservan) por la playa escondida entre los acantilados, por los cultivos de plátanos canarios (yo diría el único lugar de la costa mediterránea) y por la torre vigía, con esa silueta destruida que te acomoda ya la mirada en el objetivo esperando el atardecer.

Por desgracia el molino está en amenaza de hundimiento. Solo una parte de él se conserva al ser la vivienda particular de una familia de ancianos; el resto es un edificio en ruinas. A mí, todos estos lugares me inspiran, me sale mi lado más romántico, necesito saber algo más de lo que estoy viendo.  Es apasionante escarbar en la historia y robarle unas cuántas hojas de papel al tiempo.







Este molino se sitúa en Maro (Málaga) en la desembocadura del río de la Miel, en una franja costera que se conserva como paraje natural. El edificio data de 1780-90 y en él se fabricó papel de estraza y papel blanco de calidad para escribanías en Málaga y sus pueblos.

La elaboración de papel era un trabajo artesanal y gracias a la energía de la fuerza del agua del riachuelo (un manantial “dulce” de la montaña) se podía mover las ruedas del molino y  distribuirse a las diferentes partes de la fábrica. Esta energía hidráulica era la fuerza para que tres “árboles de levas” o “voladeras” movieran las pilas y se pudiera desfibrar la materia prima (algodón de trapos viejos) en diferentes tinas mediante el martilleo.  El resultado de este masa celulósica pasaba a otras pilas donde se machacaba gracias a piedras de granito (estilo aceitunero) y todo se convertía en pulpa. Esta pulpa se mezclaba con gelatina de carnaza o pellejos (como cola para pegar) y cloruro de cal (como blanqueante). Después se extendía y filtraba, se prensaba y secaba, y listo para usar. Ahora me explico la gran cantidad de ventanas que tiene el edificio, unas 28, justamente para la entrada de aire. 

He elaborado parte del proceso con unas imágenes que he rescatado (prestados) de otros molinos de papel;  la gran mayoría son del molino de papel de Capellades (Barcelona).













Este molino de Maro al parecer elaboró un papel de calidad antes del 1800 y durante la primera mitad del siglo XIX y en su última etapa solo produjo papel de estraza en balas de papel que componían 20 resmas (manojos de papel, unas 500 hojas) que importaban 600 reales. El papel se llamaba “de vitela o florete común” y era usado para envasar las cajas de pasas, tan famosas en esta comarca. Era un papel parecido al pergamino: delgado, con dureza y muy liso.

¡Qué interesantes resultan estas pinceladas históricas! con estas imágenes hasta se podría evocar cómo se trabajaba en aquellos tiempos...
¿Quedará algo detrás de esas paredes?







A continuación os describo el resto del lugar, sigue siendo verdaderamente seductor. El recorrido se convierte en un paseo de un par de horas, mejor aún por la tarde. Esta costa es ideal para ver el ocaso del día. Ya lo comprobasteis cuando describí la otra playa cercana, la  playa del Cañuelo (para los que no lo hicisteis al final os dejo el enlace).

Bajando hacia el mar nos encontramos con una estampa tropical muy apetecible.






Pasamos a ver el platanar que se encuentra entre aguacates cerca del mar, prácticamente en la orilla. La plantación de plátanos es sorprendente verla en esta zona. Pero algo juega a su favor, y es el matiz subtropical del microclima de este litoral entre Málaga y Granada. Con temperaturas de 25 grados, mucha agua, y a menos de 300 metros sobre el nivel del mar, esta planta es feliz. Así que aquí hay razones suficientes para que se críe como en las Islas Canarias.

 Como curiosidad contaros que el plátano es una hierba gigante del género “Musa” y tiene muchas variedades cultivadas. Si os fijáis en las fotos que he subido las plataneras tienen una singularidad: que el racimo tiene flores de tres tipos dispuestas en hileras. Las primeras en abrirse son las femeninas (de 5 a 15 hileras) y son estériles, muy ricas en néctar y maduran sin necesidad de ser fecundadas (por eso un plátano no tiene semillas). Después más abajo hay flores hermafroditas y finalmente al final del racimo las flores masculinas fértiles, las que se ven entre las hojas moradas. Son justo las que se cortan para que no debiliten la planta y se favorezca el engorde de las flores de arriba, las que se van a comer cuando maduren.








Una vez tentados con la fruta del paraíso, por la orilla podemos seguir caminando hacia la torre, bueno, lo que queda de ella. Esta torre vigía, es de finales del siglo XVI. Llamada, como no, " torre del río de la miel" la encontramos limitando las dos playas y fue construida, como la mayoría de las que hay en esta costa, para luchar contra los piratas berberiscos. Estas atalayas le dan ese toque enigmático a estos rincones.




foto de Francisco Capilla



Esta torre en concreto tiene una silueta bastante sugerente ¿no creéis? (sobre todo al atardecer) y ya en la noche se vuelve misteriosa. Parece increíble que a pesar de todos las embestidas de los temporales permanezca ahí encaramada.








En esta parte de la costa podemos encontrar no solo la desembocadura del río de la Miel, también manantiales de agua dulce que bajan de la montaña y que brotan sin parar dejando un rastro de cañaverales bastante evidente a su paso. 
Son los lugares preferidos para los animales silvestres que habitan en estos parajes, como el caso de la cabra montés. Se han configurado pequeñas lagunas de piedra que suponen un atractivo más de estos rincones.











La playa no es precisamente de arena, es de piedra, pero si alcanzamos a pasar cerca de la torre y si seguimos la costa hacia el este nos encontraremos la próxima playa, la de las Alberquillas, una extensa playa de arena y chino más pequeño. Son lugares ideales para la práctica del nudismo, pequeños paraísos que aún quedan.








Al despedir el día en este lugar lo que tengas en la cabeza ya no vendrá a cuento. MIRA MÁS ALLÁ DE LO QUE VES








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