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21.11.15

DE ALMUÑÉCAR A SÂO PAULO. EL EMBARQUE



Barco de Inmigrantes de Juan Carlos Boveri

“Cada uno de nosotros compone su historia, cada ser en sí carga el don de ser capaz de ser feliz " María Bethania. 

Esta es la historia de un emigrante andaluz. Si quieres conocerle su historia comenzó en "De Almuñécar a Sâo Paulo. El sueño de América".




Ramón y su familia gozaban de buena salud y sin deformación física alguna. 
Éstas eran algunas de las exigencias para ser emigrantes. No era todo. Había trámites de inmigración y además tres niñas, sin edad laboral. Eran trámites complicados burocráticamente y caros (y conforme pasaran los años más).



Muchos conseguían pasajes y papeles a través de redes mafiosas que operaban en puertos. No sabemos si fue el caso de Ramón. Y tal vez no tuviera que presentar tampoco la carta de trabajo. 





En 1940 ya la necesitaban, era el contrato de trabajo para salir de España. Lo expedían los consulados hispanoamericanos ubicados en Cádiz u otros puertos de Andalucía. Un documento irreal, falso, que nadie reclamaba allá, pero necesario para entrar al puerto de Santos. A partir de 1948 la carta de llamada, visado por el consulado español, ayudaría a obtener el pasaporte. 



Pero estamos en 1923 aún todavía no estaba bien organizada la red de la inmigración entre España y Brasil. Sí estaban organizados los “ganchos” que recorrían pueblos andaluces prometiendo “El dorado”. Testaferros conectados con cónsules americanos y empresas de transporte. 
Engañaban prometiendo tierras en Brasil. También los que legalizaban esas cartas de llamada ilegales. Cobraban el pasaje del barco y todos los trámites burocráticos a precio de 10.000 pesetas (60 €, en estos años eran como 6000 €) por una familia de cinco miembros, matrimonio e hijos pequeños (el gobierno hizo campañas en contra de esta mafia incluso con ayuda de maestros, pero no se evitó).



La partida. Con dos baúles de madera, dos maletas, dos sillas, bufandas y jerséis tejidos, pantalones de paño, una foto de familia, estampas de la virgen de las Angustias y un rosario. Ramón y su familia partieron de Gibraltar. Había puertos más cercanos: Málaga, Almería, Cádiz, pero era Gibraltar el puerto que utilizaban los andaluces que iban a Brasil, a Sâo Paulo. 



Ahora toca esperar al embarque, días, semanas,…tiempo compartido con otros emigrantes y la ralea del puerto: estafadores, intermediarios, falsificadores y reclutadores atraídos por los ahorros de bolsillos y maletas.





Buques de más de tres mil toneladas (Provence, Spagne, Italie y Aquitaine) con ruta habitual desde Marsella y Génova hacia Argentina, pasando por Brasil. Ramón y su familia tomaron el Aquitaine. 



Eran tiempos de desarrollo de la industria naval y la marina mercante pero no exenta también de vilezas y engaños. 








Los armadores de compañías de navegación hacían de las suyas para obtener bajos costes de transporte. Ramón encontró un buque hacinado de gente, con poca tripulación, una comida de escasa calidad, insalubre, espacios reducidos y precarios y pésimas condiciones de higiene a bordo. 


















Todo esto junto a la pesadilla de viaje: hedor de bodegas, la humedad de literas, ruido de motores. Mucho frío. Mareos y fiebres. Condiciones que llegaban a fomentar abuso y promiscuidad. Además, ese abismo social. Los inmigrantes en 3ª clase o en bodegas. En 1ª y 2ª  están quién paga más (comerciantes, clero, oficiales, médicos, gente pudiente). 


Desde su cubierta podían ver la cubierta de tercera, sentados en cajones, sillas y colchones de lana enrollados. 


El baile era una distracción que les hacía olvidar la realidad. 



Y pensar que los primeros inmigrantes en 1800 soportaron travesías de 50 días. La bodega con cuatrocientas y quinientas personas hacinadas. 

Ramón tardó unas dos semanas. 


Con el tiempo el coste del pasaje disminuiría y la seguridad y las condiciones de los buques mejorarían.





12 comentarios:

  1. Me ha recordado mucho al primer viaje de mi abuelo a Buenos Aires, en el Re Vittorio (en ese primer viaje, como actor joven y con los bolsillos bastante vacíos). Muy interesante, Joseme, me ha gustado mucho.

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    1. Gracias Carmen. Para mi ha sido una historia apasionante y sobre todo, descubrir a los familiares que hasta ahora no se sabía nada de ellos. La vida sigue. Un abrazo

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  2. ¡Muy interesante joseme!. Ahora voy a por la segunda parte.

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    1. Gracias Encarna, me alegra que te hayas embarcado en esta historia, el éxodo de una familia. Un abrazo

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  3. Te he leído y lo he visto fotograma a fotograma, como una película. Mis bisabuelos también tuvieron su viaje; mi abuela me lo contó un millón de veces. Me ha encantdo leerte. Un abrazo

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    1. Gracias Eva, todos tenemos en la familia a alguien que emigró, que viajó a otras tierras, yo he tenido la suerte de encontrarles. Un abrazo

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  4. Qué historia tan bonita y qué parecida a las que vivimos ahora cuando los viajeros son otros y de otros países.
    Qué frágil es nuestra memoria y qué bien que nos la refresques.

    P.D. Parte de la familia de mi madre emigró a Argentina por las fechas que tú relatas y me imagino su viaje muy parecido al que nos describes. Gracias.

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    1. Gracias a ti, la historia está ahí, solo hay que tener el tiempo y gente para compartirla. Sí así es, cuando la iba escribiendo estaba viendo que las imágenes se repiten. Me alegra mucho que hayas viajado conmigo y tu familia en este Aquitaine o Aquitania como le llamaban los españoles. Un abrazo

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  5. Buenos días Joseme, muy emotiva tú entrada al contar lo que como a Ramón le pasó y a muchos. Lo que más me sorprende es que el tiempo cambia pero no los hechos ya que veo reflejada la felonía, engaños, abusos para aprovecharse de los más necesitados ayer como hoy ya que la historia se repite con algunas variaciones pero eso solo por la tecnología y globalización (el desalmado sigue estando ahí como ayer) como sanguijuela al acecho. Paso a leer tu segunda parte amiga para saber el final del viaje.

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  6. Buenos días Encarna. Un gusto encontrarte por aquí, por estos avatares de los tiempos. Si realmente era lo que también quería reflejar. Nuestra realidad no está tan lejos de aquellos emigrantes. Gracias por comentar, sabes que siempre me gusta saber tus impresiones. Un abrazo te veo en la tercera etapa de este emocionante viaje.

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  7. Qué terribles condiciones para viajar y cuántas incógnitas. Después de lo mucho, en todos los sentidos, que les costó estar a bordo de ese barco, aún quedaba tanto por pasar...

    Presentas este viaje de una forma muy amena, Joseme. Párrafos apoyados con fotos y detalles que nos hacen comprender bien a todo lo que estas personas tuvieron que enfrentarse. Me encanta!!

    Un abrazo, continuaré con la siguiente entrada muy pronto :)

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    1. Gracias Julia, por tus palabras. Sí me ha llevado mucho tiempo buscar los detalles, creo que son muy importantes. Intentas ponerte en la piel de ellos, como una pasajera polizon, observando escondida, sintiendo y bebiendo cada momento. Un abrazo para ti también. Te espero en la llegada!!!

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