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14.8.16

SOY MAR Y CONFIESO








El pescador está ausente, pero DECLARO que es culpable. 

Culpable porque menea mis entrañas como si no le importara, porque solo me da descanso de meses y yo necesito décadas; por llenar mis fondos de anzuelos y redes y no permitirme arrancar su cable de calar. Culpable por hacer de las gaviotas sus aliadas y por su pacto con los dioses ("te arrancaría de buena gana tus supersticiones y amuletos que alejan mis torment@s"). 




El pescador está ausente, pero DECLARO que es inocente. 

Inocente por haber elegido oficio de vivir para caprichos del tiempo, hoy si, mañana tal vez no. Un sustento que nadie le da y robar no puede. Es inocente porque pacta a diario conmigo; conoce lugares que nadie sabe y que son secretos de confesión ("yo soy el único que ve dónde flotan tus artes"). Inocente porque su paciencia le hace digno, porque en sus momentos de espera juega a la fantasía del dron y del radiocontrol con ese pez volador, con esa aleta. Es inocente porque balizar mi espacio quiere con sus boyas y sus redes, ("iluso, como si pudieras dividir mis aguas"). Inocente porque conoce brújulas, timón, vela y motor. Me conoce casi como a mí mismo a pesar de mis desequilibrios de carácter, hoy poniente y mañana levante. Es inocente porque sus pocas pertenencias las ha visto destrozadas en rocas. Ha dejado que vientos se lleven sus amuras y aletas, proa y popa, y a pesar de ello, levanta su cabeza al día siguiente. Es inocente porque tiene manos marcadas por el roce diario de un trabajo que quema. Inocente por esos largos días sin familia y sin hogar, por aquel familiar que nunca más volverá. 






...."un alegato en favor de los pescadores que ejercen de una forma noble y legal su duro trabajo diario ... y una denuncia a su otro yo, al cazador inmisericorde".  El Baile del Norte

15 comentarios:

  1. Que buena dicotomía la que planteas... un alegato en favor de los pescadores que ejercen de una forma noble y legal su duro trabajo diario ... y una denuncia a su otro yo, al cazador inmisericorde.

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    1. Gracias Norte, qué bonita presentación, lo tomo y lo añado al relato, con tu permiso. Un abrazo

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    2. ¡Cómo no!, toda tuya, para mí es un honor!!

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  2. Precioso, natural, costumbrista. Los pescadores con oficio antiguo y noble que se dejan la piel en cada batida de peces que luego nos servirán de alimento de nuestro cuerpo y mente. Un amigo, un sabio del lugar con mucho saber de campo y agua. ¡Me ha encantado!
    Besos

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    1. Gracias Marisa por tu amable comentario, un abrazo

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  3. Un homenaje muy merecido a los pescadores. Que se dejan la piel con el duro trabajo en el mar, para que nosotros podamos comer pescado fresco cada día. Un abrazo

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    1. Gracias Mamen, si es un trabajo muy duro, una alianza que va aun más allá de un salario, una pasión, una soledad compartida y deseada, lo sé muy bien, trabajé un tiempo con pescadores, buena gente, un arraigo al mar que muy poca gente comprende. Un abrazo

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  4. Hola Emerencia, que bonito lo que has hecho al añadir las palabras del amigo Norte, eso es inspiración por parte de los dos, muy bonito.
    Y el relato me ha encantado, es un gusto ver cómo escribes.
    Un gran saludo.

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    1. Hola Miguel, gracias, no me canso de decirlo, sino hay lectores no hay relato, no hay inspiración. Compartir estas experiencias contigo, con vosotros, los que dejáis los comentarios, hace que los relatos, los encuentros con las letras y las musas (musemes) fluyan.Gracias a ti. Un abrazo

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  5. Maravilloso escrito en la forma y en el fondo. Pero más pronto que tarde, el mar vencerá, la tierra vencerá y nos dejará las manos vacías y una mirada de estúpido asombro ante la víctima que decide dejar de serlo, ante la proveedora munífice de recursos que decide por su cuenta tomarse el descanso que le negamos.
    Un beso.

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    1. Ojala, ojala, que sea pronto. No veo la conciencia en los jóvenes, abordan la libertad de des-hacer con tal ligereza que me hace pensar que solo, solo, las leyes pueden ayudar a ese descanso de Gaia. Un beso y gracias por comentar, es un tema que nos toca de lleno, nos queda la acción del día y la palabra de la noche. Un abrazo

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  6. Precioso homenaje al oficio de pescador, siempre tan duro e exigente. un beso. TERESA.

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    1. Gracias a ti, Teresa por pasarte. Un abrazo

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  7. Vuelvo a tirar, y acierto de pleno.
    Esto es un vicio, :)

    Precioso homenaje Emerencia, la misericordia del mar que en sus profundidades a tantas almas atesora.

    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, me alegra por esos fondos marinos que te atraen. A mi el mar me idiotiza y en este relato, el pescador tiene mucho que decir también. Un abrazo

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