12.12.17

EL VAGÓN DEL INGLÉS








Tal vez el inglés trabajara en su país en el ferrocarril y pudo quedarse con el vagón o también lo pudo comprar en un desguace, pero ¿acaso importa ya? 

–¡Nada más que en hierros JM es una fortuna!, pero ¿qué camión lo trajo? así yo me hago una idea de como llevármelo? ¿o que tractor podría arrastrarlo? veo que está más enmohecido y oxidado... Sí. Más o menos unos treinta metros cuadrados y sobre unas veinte toneladas. Buen negocio nos saldrá con el Zarta…  esta vez estará todo más calculado– habla apresurado el chatarrero por su teléfono móvil–.

–¿Cuánto tiempo habrán vivido ahí los ingleses? Dos, tres años, más unos cuantos que han pasado desde que llegaron y se marcharon –cotillea la panadera con su clienta mientras mete el pan en la bolsa–. A mí esa gente siempre me ha parecido rara. Al niño lo dejaban venir solo a la escuela, parecía un salvaje ¡Qué lástima! ¿y el padre? ¡qué desgraciado! siempre de borracheras con unas y con otras, ya sabes el dicho Manuela: "A quién mal vive, el miedo le sigue".

–¡Nadie lo sabe! –responde el alcalde, abrochándose el cuello de la camisa y poniéndose la chaqueta, a la par que esconde algo en el cajón–. Y valiente fastidio es no saberlo donde todo el mundo se entera de lo que hace el prójimo.

–Por mucho que se quieran ensamblar las ideas o encorsetar conjeturas no hay por dónde coger lo del vagón de tren de ese inglés. Al parecer un inglés que ni oía ni cantaba y que al igual que vino a esta región se debería haber ido: sin decir palabra y no dejar el dichoso vagón –cuenta a su acompañante el guardia civil mientras conduce el coche y a la par se limpia las uñas con los dientes-. 

–Si las huellas hablaran y los raíles gritaran yo señor, le preguntaría al vagón –dice "el loco", el poeta del pueblo. Mira de reojo al guardia civil mientras acicala su larga barba de chivo blanco y recita– ¿de dónde saliste? ¿por dónde pasaste? ¿dónde dejaste ese ruido de afilador en tus frenadas? Hecho a soplete y a martillazos, cuanto tiempo ha debido de pasar para verte así, desgastado y descascarillado –ataja su perorata, y en plan confidente, le suelta al oído al guardia civil– aunque más que vagón parece carromato de circo con las fieras muertas ¿no le parece?

– In a región where is wine and oil sicks to bread, how did a train car ge ton the english soil? Ask me? Fuck my old boots!  (En una comarca donde el vino es vino y el aceite se pega al pan ¿cómo llegó al terreno del inglés un vagón de tren? ¿me pregunta? ¡no me jodas!) –el extranjero escupía las palabras con un hilillo de sangre por la comisura de la boca, la cara golpeada y la rodilla echada abajo–.

–Se aprecia en la carcasa un destinte en las soldaduras y una suciedad agarrada a las asperezas de la madera, que calculo yo, que a tres capas de pintura no llega, por no contar los tornillos y clavijas que ha debido de dejar en el camino este cacharro. Además, mantiene todavía ese olor a aceite quemado y a madera sucia como hangar abandonado. De estación ha pasado a campo, y con toda seguridad de muy lejos. Y el deterioro es por el tiempo que ha transcurrido parado en esta ladera empinada en la umbría –revela el policía científico al compañero mientras recoge las muestras–.

–A los primeros ingleses, los que con certeza traerían el vagón, les comencé arreglando una habitación y una chimenea de esa ruinosa casa que compraron... Sí esa, la que está junto al vagón. Yo ni los entendía... tampoco les presté mucho los oídos. Las conversaciones eran un cuarto de gestos y el resto números... de eso sí sabían. Ellos seguían viviendo en el vagón mientras terminaba yo mi trabajo. De un día para otro me dijeron que no siguiera. La habitación ni la probaron... Al año ya se habían largado. Se escaparon con una subvención del banco para arreglar la ruina y la deuda se la quedó el banco. La deuda, la ruina y el vagón –entre sorbos de vino, le cuenta el albañil al dueño del bar–... Si no llego yo a hacer aquello mi mujer no hubiera casado a la hija.

–No supe qué hacer entonces con esa casa a medio arruinar o a medio hacer, según se vea o entienda. Y ese vagón… yo sabía que me iba a traer problemas -mascullaba el agente de la inmobiliaria a su primo– pero bendita mi suerte que fueron comprados por otra pareja de ingleses. Aquí está todo muy parado desde que comenzó la crisis. Si no espabilas no vendes, y más en sitios como éste. Tienes que ingeniártelas como sea.

–Duraron tres años. Durante ese tiempo yo le construí un dormitorio –seguía el albañil contando su historia en el bar, y mientras, sin perder detalle y con la oreja puesta, la camarera rumana seca los vasos en la esquina del mostrador–. Este segundo inglés se escapaba por las noches al pueblo y la inglesa... se hartaría de estar sola en el vagón, el caso es que desapareció.... Solo se le veía al inglés con el niño. Al muy cabrón... no le faltó aventura con extranjeras jóvenes... A ese también se lo tragó la tierra... ¿Del niño? nada se supo tampoco. Después de un año ya no fueron más ingleses los que vivieron allí... Vino un alemán con una rusa...– paró de hablar baboseando el vaso de vino–. Ese ya no me pidió que le hiciera nada.

 –El alemán aquel le dedicaba mucho tiempo a arreglar el vagón ese, pero su mayor empeño era cercar la finca ¡Vaya destrozo de las manos se hizo con el alambre de espinos, si lo hubiera visto usted! total ¿para qué? en cuanto pasaron dos años, la rusa ¡qué rubia, si la hubiera visto usted! de un día para otro también desapareció –explicaba el pastor al policía–. Mis cabras solían beber en su nacimiento, el muy hijo de su madre me cerró la finca, mal bicho, mal bicho…

–¡Dos cadáveres en un vagón de tren en ese cortijo en ruinas! ¡¡de un pueblo de doscientos habitantes!! ¿Y nadie sabe nada? –grita el inspector de policía a su ayudante zarandeando las confesiones escritas que le había entregado unas horas antes–. Y encima, el único que conoce a uno de los muertos se ha caído de la moto y no se le entiende palabra.



20 comentarios:

  1. Hola a todos!!! esta vez me adelanto con los comentarios Vamos por partes¿no os parece sorprendente que nadie sepa nada? ¿cuál de ellos creéis que tiene más papeletas para ser el asesino o asesina? "seguro que no quería hacerles daño. Solo quería matarlas" Ay pobres.

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  2. Pues me dejas en ascuas, Eme. No me atrevería a señalar a nadie. Original post, a base de diálogo.
    Esperaré ansiosa tu solución.
    Besos

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  3. Hola Eme, veo que te has entregado a los diálogos y con ello consigues el ritmo narrativo adecuado. Sorprendente es que nadie sepa nada o nada quiera saber nada, de ahí a saber quien es el culpable va un trecho. A ver si habla el tío de la moto, ja,ja,ja.
    Un abrazo.

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  4. Sí que lo has hecho intrigante, ¿qué guarda el alcalde en el cajón? ¿el arma del crimen? Besos.

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  5. Caramba¡¡ Que relato tan ingenioso..
    Un abrazo.

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  6. un relato de lo más original. cada uno ve la historia desde su punto de vista, desde lo que más le afecta según sea policía, albañil o chatarrero.
    Respecto a señalar culpable, soy negada. jamás adivino el asesino en novela policíaca (y mira que leo y he leído) a no ser que sea muy mala y previsible, y no es el caso porque tu relato es muy bueno.
    ¿Nos dirás quien es el asesino?
    Un beso.

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  7. Ay qué original, me encanta. Pues no sé quien ha podido ser, me has desconcertado. ¿El agente inmobiliario harto ya de la crisis, a ver si vuelve a vender la finca?¿La camarera rumana?¿El pastor para que quitaran el cerco de la finca?
    Qué intriga, quiero saber que ha escondido el alcalde en el cajón, ayyyy a ver en que queda todo.
    Besos.

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  8. En un relato tan... ¿surrealista? Original, desde luego. Y narrado con ese estilo que Dios te dio, que da gusto leerte. Pues, como decía, en una historia tan especial, con unos personajes tan peculiares, cualquiera puede ser el asesino. Pero, puestos a apostar, yo me inclino por el pastor, cabreado por lo de sus cabras.
    Me lo he pasado "pipa".
    Un abrazo.

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  9. Uy, Uy, Uy, Chelo, Miguel, Sol, Suni, Rosa, Gema, Josep Mª habrá que esperar que dicen los demás "Quién es culpable, quién responderá por ello.., hay que reflexionar, no hay que darse prisa en contestar" Abrazos mil

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  10. Qué intrigante el relato. Puesto a pensar quien puede ser el asesino. No sé ya que todos saben disimular que no saben nada. A ver que nos desarrollas en la próxima entrega. Un abrazo

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    1. Hola Mamen, pues hay que ver que pasa jeje y que aportan los compañeros. Hay algunas pistas creo ¿o no? Un abrazo guapa

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  11. Hola Eme,
    Paso por tu casa para leerte antes de mi pequeña ausencia y qué me encuentro, pues que volveré pronto para que nos digas quién es el culpable, jeje No sabría decirlo, ni verlo, :)
    Un besote, y no tardes en darnos respuesta.

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    1. Hola Quimera, ¡¡¡qué alegría, te has acordado!!! Me has hecho buscar lo del estilo Cluedo, creí que era algo gramatical, ya puestos en materia de concursos y demá, pues una va aprendiendo con sus ocurrencias jaja. Yo encantada que te pases, a ver. Te adelanto que las armas están escondidas, poco evidentes eso sí. El ingenio de cada uno las localizará en los sitios que crea. Yo sospecharía de todos hasta de la panadera, ya puestos. En este caso de crímenes (inspirado en una vagón que si existe de verdad en mitad de una ladera de frutales) hay pocos recovecos y pasadizos secretos, todo está a la vista. Así que compañera para revelar el asesino o asesina habrá que aportar buenas hipótesis al respecto antes de llegar a la acusación. Unas sola acusación que hay que asegurarla. Como dijo, creo que ¿Sócrates? "el grado sumo del saber es contemplar el PORQUÉ". Un beso.

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  12. El mayordomo, ha sido el mayordomo fijo.
    ups! qué no hay mayordmo?

    Bueno, pues me lo guardo, lo releo y ya te digo ¿vale?

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    1. Ja, ja nada Isabel aquí te espero pero no te pierdas de historia que aquí está todo "servido" jaja. Un abrazote

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  13. A mí me parece que todos son culpables, de todos sospecho ytodos me dan mala espina.
    - El alcalde esconde algo en el cajón (un sobre fijo)
    - El chatarrero y quien hace la transacción del desguace de hierro, por muy oxidado que esté, sacarán una buena tajada…y el del camión, y el del tractor, todos sacan beneficio del negocio.
    - La panadera es una cotilla, pero que se sepa, ser cotilla no es carne de asesina.
    - Me encantaría echarle el muerto al guardia civil, por guarro y por cochino.
    - ¡Ay por favor… que no sea el poeta loco!
    - El inglés me recuerda vagamente al cochero inglés de Thomas de Quincey.
    - Qué listo los ingleses que se escaparon con el “percal”
    - El agente inmobiliario me resulta sospechoso. Todos los agentes inmobiliarios, que pedazos de porcentajes se llevan los muy… eso.
    Y solo ya al final cuentas lo de los muertos, así, como si tal cosa.
    Pues a mi me da que todos tenían motivos para…

    Emerencia, ¿ves cómo eres genuina y original?, con esos diálogos entremezclados de unos y oros metiendo baza y opinando sobre…, así tan seguiditos, como sin querer queriendo. ¡Me encanta!

    Pues ni p.i. de quien o quienes fueron, ya nos dirás.

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  14. Jaja ay Isabel que se te ha escapado el de la moto, con la cosa que nadie le entiende... a ver lo que dice éste jeje. Ah, no es el que te recuerda al cochero inglés, el de la diligencia (lo he buscado por internet) que se quedó dormido... A ti esto del juego de Irene te va que ni pintao, de imaginación tu también vas sobrá. Gracias por estos comentarios Isabel; nada más por leer tus ocurrencias merecen la pena escribirlos. Un abrazo

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  15. Yo me muero de la risa. Que diálogos más surrealistas como los me gustan a mí. A lo mejor el que los ha matado, todavía no ha aparecido en el relato. Un abrazo

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  16. Hola Betty, bienvenida, pues mira es una posibilidad, como la de no saber de donde vino el vagón... Gracias. Un abrazo

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  17. Emerencia, saber quienes son los muertos daría algo mas de luz, porque por lo que parece no son el alemán y su rubia, aunque en lo que a mi respecta todos los supuestamente desaparecidos deben estar muertos y enterrados en los predios del vagón.

    Por lo que leo entre lineas el chatarrero y la persona con quien habla por el móvil, podrían tener una cuota de responsabilidad.

    Por otro lado el guardia civil y el loco que aparentemente es su acompañante en el auto, y por cierto le susurra al oído una frase que para mi podría desenredar el entuerto: *aunque más que vagón parece carromato de circo con las fieras muertas ¿no le parece?*. eso de las fieras muertas deja mucho que sospechar, ja, ja.

    Sea cual sea el resultado, te felicito por este relato tan al estilo novela policíaca, entretenido, y bien logrados los diálogos, la intriga y las tantas sospechas, porque el alcalde tiene que saber (donde todo el mundo se entera de lo que hace el prójimo) y estar implicado aunque sea estorcionando al asesino, que bien podría ser la hija del albañil, que se vio obligada a casarse, y puede que no le haya ido bien, ja, ja, ¿O quizás sea el esposo de esta?

    Buen guion para el teatro Emerencia.

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