POR ALGO ME FALTAS
La razón de mi ser estaba dividida en dos y no me di cuenta entonces.
La paridad que ellas juntas constituían
me servía para poder abrazar y conseguir amar la vida. Así de juntas daban mi aplauso a la singularidad de los acontecimientos y así de unidas, se cruzaron como el abrigo ajustando mi pecho. Las dos cogidas en el rezo de mi
comunión y las dos por seguir a la raya del pelo. Con el frío, las dos se
quedaban dentro de los guantes y todas esas noches que se escondían bajo la almohada
cuando me venía el sueño. Fueron las dos, sí las dos, necesarias para disponer de las
fotos en los marcos y rodar esos toneles de vino de hogaño en la bodega. Se me arrimaron las
dos para pelar todas esas patatas y se me mojaron a la par en el fregado diario de los platos. Y cuántas otras veces las observaba ahí, las dos echadas
sobre las páginas del libro, mientras yo leía.
Hasta que un día, una de ellas faltó. En ese
momento supe lo diferentes que eran: una sola me servía para escribir y la otra, mi Zurda, tenía el don de hacer su voluntad.
Recuerdo que Zurda siempre tuvo muy
mala letra, una negada para aprender caligrafía. De niña escribía de
derecha a izquierda, creo
que lo hacía para que yo me perdiera mirándola. Zurda se inventaba una especie de disfraz de palabras para divertirse: invertía y retorcía las
letras a conciencia, con exageración, para que yo no las entendiera; las ladeaba como deformes serpentinas. Y es que ella prefirió ser creativa antes que aprender a escribir. Jugaba con las letras. La he visto hacerlo con los fideos o con los restos de pinzas de tender la ropa.
Zurda era la más cariñosa. Me acariciaba con su dedo índice
la sonrisa, abría mis ojos en las páginas de mi cara como en uno de esos
artilugios giratorios antiguos de cine que llevan figuras dibujadas... era distinta.
Diestra era la comprometida y la casada. La que está. La que extiende lo superficial delante de mi cara, la que
toca con dureza y deja amargo el gesto en mi boca. Y ahora sé por qué, razón
sobre razón. Ella se lucía, me seducía con una
letra graciosa, redonda; pareciera que dibujaba mientras me dejaba decir. Mi
diestra, la virtuosa artista. Ya tenía un instintivo trazo de arte
desde su comienzo con la escritura. Lo malo de ella es que con el tiempo se
transformó en una nostálgica y con la redondez de sus letras me hacía saltar en el
papel épocas pasadas y tristes; atraía a sus dedos las lágrimas de mi
pesadumbre. Diestra describía esos momentos de agonía... Lo más cruel que me hizo fue que a mi desesperanza la enmarcara en ese presente. Desde mi adolescencia Diestra intentó acaparar mi atención y éste ha sido mi pago... Ella insistía, insistía, me estrujaba el corazón con su
fuerza y una sangre fría se volcaba por dentro de mi ser. Si no hubiera sido por Zurda que a ratos me liberaba...
En mi juventud Zurda era transgresora, me hacía reír, tenía unas visiones futuristas que me descolocaban. Ella dejaba su dedo índice con
ese anillo grande de plata sobre mi sien y evocaba mis sueños. Recuerdo que en la vigilia siempre porfiaba conmigo. Terca, con sus cinco
dedos me dirigía las ilusiones y cuando ya me había seducido, se adelantaba
a mis decisiones.
- ¡Fue ella! la culpable de que yo intentara tomar aquel tren. ¡Quiso que me escapara, que me fuera de aquí, ella se agarró a la señal para que yo leyera ese destino!- Lo contaba y no lo entendían.
- ¡Fue ella! la culpable de que yo intentara tomar aquel tren. ¡Quiso que me escapara, que me fuera de aquí, ella se agarró a la señal para que yo leyera ese destino!- Lo contaba y no lo entendían.
Zurda siempre estuvo abierta con sus
cincos dedos por delante. La llamada de atención puesta con un derecho
concebido antes de su nacimiento, la que se abrió en la placenta en la sexta semana de gestación. Ya estaba tira que te tira de la otra, con unas huellas dactilares más definidas, lo que creo que
le daba el derecho de mi razón. Esa tozudez hacia la
voluntad: salió airosa por el canal uterino tirando del resto de mi cuerpo. Salió la primera hacia la
cáscara externa del mundo con todos los dedos extendidos al aire... Aquello fue una señal, un mal presagio.
Lo sabía. Presentía que tarde o temprano
se escaparía sola. Y lo hizo. Zurda con su actitud no se conformaba
con estar a la par de la otra. Era mi parte libre, mi fantasía, la que
agarraba los momentos, la que me lanzaba hacia delante. Zurda me quería hacer saltar de donde fuera: me colgaba
de palos y escaleras o me tiraba desde las alturas de ventanas y muros. Cuando vi por primera vez su línea de la vida, una
línea unida a la de la cabeza y a la del corazón, supe que algo pasaría.
- ¡Ellos estaban allí, la vieron saltar a las vías del tren y yo, yo no pude llegar a tiempo para coger ese convoy! entonces me puse a caminar por las vías del ferrocarril y en un instante sentí una división en mi cuerpo, como si una de las extensiones de mi cerebro se hubiera roto justo ahí. Y la vi allí, suelta, caída y degollada. ¡Pasó! ¡Ella se fue! - He gritado tantas veces.
A mis
cuarenta años, esa mano hacía que resultaran ilegibles los dictados de mi corazón. Cada vez más en contra de la otra.
A su manera, aunque no escribía, firmaba mis contratos mentales. Ella fue la culpable de que ahora yo no sepa quién soy. Paso ausente la mayor parte de mis días en este rincón confinado del
psiquiátrico, ando a zancadas cojas. Me ha dejado fragmentada.
Esa mano la conservé durante un tiempo en una vieja lechera, y a escondidas yo trataba de unirla a mí a puntadas. Hasta que un día, me la quitaron del todo.
Esa mano la conservé durante un tiempo en una vieja lechera, y a escondidas yo trataba de unirla a mí a puntadas. Hasta que un día, me la quitaron del todo.
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Obra "Esperanza, y ella en el libro".
Julio López Hernández |

...Rasgando mi dolor con sus dedos,
cantando mi vida con sus palabras,
contando mi vida entera…
Muy original, Emerencia. Me ha gustado mucho. Mucha suerte en el concurso.
ResponderEliminarGracias Marta por dejar tu comentario, pasaré a leerte. Un abrazo
EliminarMe ha gustado ese juego entre la diestra y la zurda, entre la parte más racional y la más creativa y esa convivencia entre ambas.
ResponderEliminarMe ha recordado a las funciones diferenciadas de los hemisferios cerebrales, la parte más racional, lógica y analítica que corresponde al izquierdo mientras que el hemisferio derecho es el de la intuición, la fantasía, lo lúdico.
Muy original propuesta.
Besos y que pases unas fantásticas fiestas.
Jeje, como no podría ser de otra forma... Conxita ha salido tu parte racional, lógica y analítica, jaja la diestra te ha delatado como estupenda profesional que serás. Gracias por esta apreciación. Si en realidad no somos conscientes que las dos son diferentes y van por distintos derroteros cuando las dejamos libres, son esas dos partes de nuestro ser tan diferentes, las que unidas nos hacer ser como somos y libres... Un abrazo
EliminarUn precioso relato. Original y bien escrito, pero sobre todo, con un contenido de calidad.
ResponderEliminarEs muy difícil a veces hacer que se imbriquen y formen un todo nuestra parte rebelde y creativa y la parte convencional y más racional. Si triunfa esta segunda, nos convertimos en un ser aburrido y perfectamente viable e incluso admirado y puesto de ejemplo. Si triunfa la primera podemos volvernos locos o marginales. Lo mejor es mantenerlas a las dos en el redil bien unidas, aunque... con un ligero predominio de la Zurda.
Preciosas también la música y, sobre todo las fotos. Una obra muy singular ese libro y el texto que lo acompaña.
Un beso y felices fiestas por si no nos "vemos".
Hola Rosa, gracias por enfatizar en ese sentido que le ha dado la protagonista a su vida, con esa dualidad que puede llegar a errar en su lectura. Qué bueno que haya sido ésta la caja de resonancia, qué ilusión me dejas. Un beso
EliminarQué ocurrencia más original la de tratar a ambas manos como dos entidades contrapuestas, con una vida independiente, cada una con sus virtudes y sus defectos, como si fueran una la hija disciplinada y conservadora y la otra la desobediente y aventurera, jeje.
ResponderEliminarDe hecho, todos tenemos algo o mucho de esas dos polaridades, del mismo modo como, tal y como menciona Conxita, tenemos dos hemisferios cerebrales con atributos distintos.
Aunque yo soy diestro de nacimiento, le he tomado tanto cariño a mi Zurda, que no soportaría perderla por nada del mundo y espero que nunca me abandone.
Tu originalidad no tiene límites, Eme, siempre me dejas boquiabierto y, en este caso, incluso perplejo.
Veo que, con este relato, participas en el concurso del tintero dorado de David. Te deseo mucha suerte, pues te la mereces.
Un abrazo.
Hola Josep Mª hay pues no la vayas a perder que Zurda solo hay una, aunque a nuestra protagonista se la quitaron del todo, pobre, y mira lo que le ha pasado. Nos vemos nuevamente en le concurso. Un abrazo y gracias.
Eliminar¡¡¡¡Hola Eme!!!!!
ResponderEliminarMe ha gustado muchísimo, me parece tan tan original. Y ya la música...adoro a Roberta Flack y su Killing me softly.
Felicidades por tanta calidad y muy muy felices fiestas, que todo te vaya genial.
Besos.
Gracias Gemma, compartimos el gusto por esta cantante y esa voz. Lo mejor de lo mejor para estas fiestas de la mano de quién sea sin perder la nuestra jaja. Un beso
EliminarSorprendente relato. Genial manera de poner de manifiesto las diferencias entre nuestras partes y la importancia de cada una de ellas. ¡Suerte en el concurso!
ResponderEliminarHola Pilar mira por donde acabo de leerte con ese libro muy especial. Bienvenida. Gracias por dejar tu comentario. Un abrazo
EliminarLa imaginación pasa sus manos por la textura del tema de este cuento. Gira la trama hacia un lado y hacia otro sugiriendo, proponiendo. El lugar desde donde cuentas ofrece al lector la posibilidad de adueñarse de tu historia para hacerla suya en un tránsito hacia la ternura suavizando el crudo desenlace. Un hermoso trabajo, Emerencia, como siempre. Te deseo la mejor de las suertes para el concurso del Tintero.
ResponderEliminarAriel
Ay gracias R.Ariel, un sugerente comentario con toda esa prosa desbordante de la que hacen gala tus letras. Pasaré a leerte, aunque te han "castigado" por ser un campeón jeje, siempre es un gusto hacerlo. Un abrazo
EliminarEl final: imprevisible. Al principio veía como la relación entre Zurda y Diestra era algo bucólica, idealista, pero según te adentras en el relato (muy bien llevado y original) se siente un pálpito de que algo no funciona, algo extraño pasa.
ResponderEliminarMi enhorabuena, y mis mejores deseos para el Concurso promovido por David Rubio "El Tintero de Oro".
Hola Lola, me cuesta acordarme que eres Tertulia escritores y Lola. Ya veo que ha sido el final lo que más te ha sorprendido, es que la vida en armonía a dos manos a algunos le cuesta y a otros hasta se le va la cabeza. Gracias. Un abrazo
EliminarMuy bueno. creativo excelente narrativa y el final me encanto. Suerte en el concurso
ResponderEliminarHola, pues me cuesta nombrarte, bienvenida o bienvenido, ya lo descubriré, pasaré a leerte. Gracias por el comentario. Un abrazo
ResponderEliminarAy Ana Mª que ya te descubrí con tu Saturnina, gracias de nuevo
EliminarMe ha gustado muchísimo tú relato y espero que tengas suerte con tú relato en el Concurso de David.
ResponderEliminarEs cierto que tenemos dos partes, y siempre luchan por quien vence a quién pero creo que no debemos de hacer una lucha con nuestra forma de ser o con lo que nos hace diferentes, si no aceptarnos tal y como somos, y ser conscientes de que tenemos cosas buenas y malas ocmo todos los seres humanos, porque así es la vida y así debemos de afrontarla, eso si siempre y cuando no nos pase como a tú protagonista, la pobre como acabo. un beso y repito mucha suerte con el concurso.
Gracias Teresa y yo que me alegro tanto verte por aquí y no, espero que ninguna acabemos como ella. Un abrazo grande.
EliminarQué original, qué bien y qué bonito lo has narrado, me ha gustado mucho. Y la canción que has elegido preciosa, se viene conmigo que hace tiempo no la escuchaba.
ResponderEliminarPor cierto, soy Mer y te descubro gracias al concurso El tintero de oro.
Saludos y felices fiestas.
Gracias Mer, me alegro que te haya gustado toooodo, qué bien y esa música ya veo que ha sido un acierto, de ella he sacado esas frases que acompañan a las fotos y que dan sentido a la vida. Mira por donde ya te conocía, vengo de leer tu relato sobre el plan drástico de algunos para escapar al acoso, ya te deje también el comentario. Un abrazo
EliminarDesde luego a originalidad no te gana nadie Emerencia. En este cuento nos muestras una parte de nosotros mismos, esa dualidad que no dejamos de ser, dos personas en una misma mente, la sensata y formal y la alocada, una quiere imponerse a la otra y es ese equilibrio lo que nos mantiene en la senda del camino de lo políticamente correcto. La verdad es que deberíamos dejar salir más veces a la zurda, o como en tu cuento, puede que acabe abandonándonos. Muy bien escrito el relato, por otro lado, con la prosa limpia y fluída a la que nos tienes acostumbrados. Un abrazo.
ResponderEliminarHola Jorge, gracias, bueno original, solo es imaginación, todos aquí somos originales, sobre todo se nota cuando nos vamos leyendo uno a uno, que de estilos y de historias Uuu, Uuu, no hay quién nos gane en el tintero, jeje. Te confieso que quería contar la historia de una persona manca y tal vez el nombre en si, no me inspiraba y me fui a sus manos y me inspiré en las dos y después que podía ocurrir si le faltara una... Borrador tras borrador, que te voy a contar a ti; esa aventura que todos emprendemos al escribir una historia que te ronda la cabeza, esa idea intuitiva que nos atrapa y hay que llevarla al papel. Muchas gracias por todas tus apreciaciones, son una gran motivación. Un abrazo compañero, (a ver si para la próxima te animas a participar o en esta, estás a tiempo jojojo ;) )
EliminarEs tanto lo que te dicen los compañeros en sus comentarios y todo tan cierto y tan bien dicho, que no sé que añadir.
ResponderEliminarSolo puedo decir, que me metí tanto en el relato que,por un momento, pensé que habías perdido tu mano "zurda".
Al terminar, tuve que decirme: Ana, esto es solo un relato.
Me alegra que conserves tu mano y todo lo que ella representa. Me ha encantado.
Un abrazo.
Gracias Ana, nooo, no es mi mano, la mimo demasiado, y va a la par escribiendo con la diestra, al mismo ritmo jaja, pero siempre me resulta interesante imaginar que ocurriría si te faltara una de ellas, pueden ser tantas cosas y perderla de tantas maneras. Qué bueno lo que me cuentas, me das un alegrón. Ayer leí tu libro de la vida, me gustó mucho ya te lo comenté también. Un abrazo
EliminarHola Emerencia,
ResponderEliminarVengo desde el TINTERO DE ORO Y desde mi blog El Rincón de Keren, Para decirte que coincido con muchos en la originalidad ha sacado un relato muy bueno y correcto. Me ha hecho recordar que a mi hermano y mi padrastro, les hacían, de pequeños, escribir con la derecha. Como si aquello fuese algo infortuito. Muy bien conseguido el texto. Paso a apuntar mi voto en mi libreta. Un saludo!
Hola Keren,bienvenida y gracias por contarnos esa anécdota familiar, he supuesto que los dos, hermano y padrastro eran zurdos, vaya.. La realidad de antes era que escribir con la mano izquierda se consideraba una señal de mala suerte, de mal agüero; creo que estas historias estaban muy influenciadas por la religión, se bendecía con la derecha y se maldecía con la izda, de ahí lo de siniestra (siniestro?)...Se ha llegado a pensar que los zurdos eran más criminales que los diestros, la policía empezaba por ellos, qué pasada. Creo que zurdos siempre ha habido desde las cavernas (hay pruebas de ello) y habrá; es solo que en la historia y en nuestra sociedad donde se fomenta la diestra mucho más. Todo está hecho para ellos, diseñado por y para diestros, soy consciente, porque soy diestra. Te confieso que escribiendo este relato le he hecho bastantes perrerías a mi zurda para ver como respondía jaja. Otra cosa que me ha llamada la atención de tu comentario es tu libretita de apuntar los votos, yo también tengo otra, qué cosas. Un abrazo
EliminarPuede que la diestra marque el camino "correcto", pero sin la zurda la vida pierde sentido.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola David, ay que harás tú con la zurda, jeje, se me va la olla, ay que cambio el relato y me imagino a mi protagonista masculino con su zurda, ni sigo. Gracias compañero. Por cierto, leí tu relato "En la galería de arte" disfruté sumergiéndome en esos cuadros. Un abrazo
EliminarGracias, Eme, por participar con este relato en EL TINTERO DE ORO.
ResponderEliminarAprovecho para desearte una muy feliz Navidad y un maravilloso 2018.
Un abrazo y suerte!!
Hola David, de nada compañero, me hace mucha ilusión siempre, porque es un relato diferente para el concurso, me has hecho adicta, jeje nada más que por leer y comentar ya es un regalo y un aprendizaje. Feliz año nuevo. Un abrazo grande
EliminarLa vida es un constante juego de equilibrio entre ambas, diestra y siniestra, parte racional y parte emocional. Me ha encantado cómo has trasladado esta reflexión a la historia que nos has contado y para la que te deseo mucha suerte en el concurso.
ResponderEliminarOriginal a tope, ¡como siempre, Eme!
Un beso enorme
Hola linda, me alegro que te haya gustado, si es por originalidad... jeje o ¿me vas a llevar la contraria? Un beso
EliminarEme , eres original y tu prosa es inmejorable. Estas diferencias de los dos miembros se notan, mientras leía miraba como se movian las mias y la verdad los gestos son diferentes menos cuando escribo en el ordenador que está las dos al mismo objetivo. Te mereces el premio. ¡Felices Fiestas! Un abrazo
ResponderEliminarAy Mamen, es que tu me aprecias mucho. Todo es mejorable sobre todo cuando comienzas a descubrir un arte como es escribir, que es mi caso. Me alegra que te haya llevado el personaje a verte las manos y valorarlas, qué alegría me das. Que me leas tú ya si es un premio. Felices fiestas
Eliminar
ResponderEliminarHola,
Me ha encantado tu relato con tan originales protagonistas. El final me impacto, al comienzo pensé que eran los nombres de gemelas en la trama. El final fue muy sorprendente!
!Mucha suerte en el concurso! !Que disfrutes la llegada del nuevo año!
Hola Yessy, gracias y bienvenida. Sí, bueno de alguna forma son nuestras gemelas, se forman juntas en la misma bolsa, nacen juntas, aunque en este caso una salió antes que la otra... Sí, la protagonista le da identidad propia a cada una de sus manos, una personalidad diferente, que en el fondo es así ¿no lo crees? o si no, mírate tus manos ¿son iguales? Gracias por dejar tu sensación al leer el relato. Por cierto, leí hace días el tuyo, me gustó mucho, ese estar soñando siendo consciente que lo estás, tuve que buscar el término orinorauta, no sabía si era una invención tuya, genial. Un abrazo y feliz año
EliminarHola, Emerencia
EliminarHola, Creo que no me exprese bien. Quise decir: pensé que la trama era (al comienzo) sobre un par de gemelas (hermanas) no miembros de nuestro cuerpo.
!Feliz año nuevo!
Una idea muy original. Un relato muy bien escrito. Describes muy bien la dualidad, el desdoblamiento de la protagonista que ella identifica con sus manos. Felicidades, Emerencia. Y suerte!
ResponderEliminarBienvenida Sara, gracias por dejar el comentario con esas impresiones tuyas sobre el relato. No se si vas a participar, te animo a hacerlo. Un abrazo
EliminarAy compañera y yo buscando el relato 14 que se me había perdido, y resulta que era el tuyo, encantada de leerte también me ha gustado mucho tu relato, original relacionar ese estado de animo y esos momentos de la pareja con los fotogramas de una cámara mágica. Un abrazo, feliz año
EliminarInteresante dualidad entre ambas manos, y por tanto entre ambos hemisferios cerebrales y con ellos a personalidad de tu protagonista. Cada una dependiendo de la otra,y al mismo tiempo independientes.
ResponderEliminarUn abrazo y suerte en el concurso. Feliz año
Puri
Hola Puri, gracias, igualmente. Un abrazo y feliz año.
EliminarTienes, Emerencia, una calidad narrativa impresionante, y me pongo seria para decirlo.
ResponderEliminarSe une, además, originalidad, pues original y genuino es hablar de la dualidad personal (ya sabes lo manido del yin y del yan), llamándolos diestra y siniestra o zurda, con el añadido de que, al menos hace un tiempo, no se respetaba la diferencia… a los zurdos, a los homosexuales, a los ateos… a los que no entraban en las normas homologada, por todo eso y más me parece, no solo magníficamente escrito, sino que tiene hondura, es un profundo análisis psíquico (co sencillez, con naturalidad, sin alaridos ni histrionismos… habland de tú a tú, a tu derecha y a tu izquierda. Una paridad perfecta… como bien dices, para abrazar, para amar, para aplaudir, para contar historias si no con las manos, desde las manos.
¡Qué bien escribes puñetera!
Ja,ja gracias compañera no puedo añadirte nada más, consigues destapar todo lo poco o mucho de secreto tiene el relato, llegas a su apéndice. Con este comentario, y algunos más de otros compañeros, mis manos se alegran, se aplauden, me sacan la sonrisa, me abrazan y corren, corren para atrapar de nuevo el teclado y como dos niñas gemelas, atraparlo a dos bandas y sacar lo bueno que hay en mí. Gracias Isabel por tu buen hacer. Feliz año nuevo y un fuerte abrazo a manos llenas. Nos seguimos leyendo.
EliminarMe ha tocado y encantado. Un abrazo
ResponderEliminarHola Betty, eres mi lectora secreta, jeje, siempre eres bienvenida. Feliz de que te haya llegado esta historia. Un abrazo y feliz año nuevo.
EliminarHola, Emerencia.
ResponderEliminar¡Qué relato tan bien escrito, tan bueno, tan original! La verdad es que me ha gustado mucho y he pasado un rato muy agradable leyéndolo, por lo que te doy las gracias.
Decirte que te deseo mucha suerte en el concurso creo que no te aportará mucho, pues opino que no la vas a necesitar; también te deseo un muy feliz año 2018.
Un abrazo.
Hola Patxi, muchas gracias a ti compañero, la admiración por nuestras letras es mutuo, también he disfrutado mucho leyendo "Las mentiras del viento". Feliz año.
EliminarHola Emerencia, un relato muy original sobre las dos partes de la personalidad de las personas y cómo acabamos matando nuestros sueños y nuestro verdadero yo por cumplir con los stándares que nos imponen. ¡Enhorabuena!
ResponderEliminarGracias Beatriz, un abrazo y feliz año.
EliminarMe gusta la forma de establecer el narrador/narradora. Llega de forma natural y eso se agradece.
ResponderEliminarUn buen trabajo sin duda.
Hola Don, bicheando los entresijos del blog he comprobado que algunos comentarios se han guardado como spam, te recuperé, gracias por dejarlo y ya tengo muy en cuenta lo del papel de la narradora. Un abrazo
EliminarQue texto más original, nunca podía imaginarme esa especie de competencia entre las manos, que ellas pudieran ir por libre eligiendo su manera de actuar. Me gusta la zurda, es más suya, más creativa, menos racional...de hecho es tan querida que soy zurdo desde siempre.
ResponderEliminarUn abrazo y suerte en el concurso.
Hola Francisco, graciaaas, entonces si eres zurdo, comprendes muy bien a esta protagonista. Ah, por cierto, me ha resultado divertido tu relato "Los pobres inocentes" qué cosas. Un abrazo
EliminarPrecioso Eme!! Me encantó!! Cuánto son nuestras manos, nuestras herramientas para la existencia y lo poco que las miramos, a través de tus maravillosas letras las he visto de nuevo. Gracias!!
ResponderEliminarUn fuerte abrazo y todo lo mejor para 2018!!
Gracias Diana, si nos nos fijamos en ellas, pero nuestras manos están ahí, son nuestra extensión, puede ir juntas o por libre. Como me gusta tu comentario, "verlas de nuevo", siendo así soy feliz. Feliz año Diana, un beso
EliminarEmerencia, con tu relato me llevas por caminos casi surrealistas. Las manos, un tema en el que se puede ahondar y contar infinidad de historias, claro, si a uno le viene la inspiración. Las manos, siempre me gusta observar las manos, dicen casi todo. En un momento del relato me he sobresaltado y diría impresionado. Nuestro lado derecho e izquierdo funcionan de manera diferente, pero se complementan, como se complementan los seres opuestos. Muy bueno tu relato. Enhorabuena. Un abrazo Emerencia y suerte en el concurso.
ResponderEliminarGracias Mirta. Las manos dicen mucho de una persona, como son, como se mueven, qué llevan, si brillan, si están calientes o frías, suaves o ásperas, limpias o sucias, y sobre todo, la energía que trasmiten cuando las tocas. Tu relato también me ha gustado mucho Mirta "A todo trapo" ese tango bailón, pura seducción. Un abrazo
EliminarQuerida Emerencia: no sólo es muy original tu texto sino que esconde muchas verdades. El uso de la mano izquierda, para los diestros, puede ser una fuente de creatividad. Es increíble los resortes que activa en el cerebro. Me ha encantado leerlo aquí. Felicidades.
ResponderEliminarHola Rocío, bienvenida, bueno me alegro que ya conocieras esas particularidades de "Zurda", yo día a día congenio más con ella. Por cierto me gustó mucho tu relato "Oficina de objetos perdidos" tus letras han sido todo un descubrimiento. Gracias por dejar tu comentario. Un abrazo
EliminarMuy buen Emerencia.
ResponderEliminarOriginal manera de retratar la dualidad que existe dentro de cada uno de nosotros.
Me ha gustado mucho.
Un abrazo.
Hola Jean Ives, gracias. Un abrazo y feliz año nuevo
EliminarEmeeeeee! Dame la manita, que hemos quedado cuarta (tú) y quinta (yo), en Tintero de oro.
ResponderEliminar;)
Uy hay que celebrarlo Isabel, qué bueno, ahí junticas las dos, jeje
EliminarHola Emerencia. Mis felicitaciones por la mención en cuarto lugar que has tenido en el concurso. Has presentado un brillante cuento. Un abrazo y ¡a disfrutar! del galardón.
ResponderEliminarAriel
Gracias Ariel, compañero, y yo que me alegro que te haya gustado. Un abrazo
EliminarEme, felicidades por ese cuarto puesto en el Tintero!! besos
ResponderEliminarGraciasss Jorge, qué detalle, un beso
EliminarEsta narrativa si que es todo un derroche sensitivo, tanto sensorial como extrasensorialmente, perceptivo y dual, introspectivo y muy asertivo.
ResponderEliminarSabes Eme yo tengo ciertas destrezas fuera de costumbre con la mano izquierda, al parecer iba a ser zurda, y como mi mano derecha a veces se pone terca y me falla trato de darle seguimiento a la izquierda por si acaso.
Me han gustado mucho los ejemplos y comparaciones que haces con ambas manos para resaltar las diferencias debidas a nuestra dualidad.
Sumamente creativo e instructivo Eme, porque cuando separan nuestra dualidad nos sentimos perdidos.
Gracias Idalia, qué bueno lo que cuentas con tu zurda, yo tengo que reconocerlo, la llevo bastante bien sobre todo cuando escribo en la computadora, en el teclado se llevan bastante bien las dos, acordes. Gracias. Un beso
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