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10.12.16

EL RELOJ DEL NORTE







Hay un golfo estrecho y profundo, tallado a lengüetazos por antiguos glaciares. Al fondo, una plácida embocadura plateada rodeada de montañas; el agua parece troquelar la costa como una pieza de puzle, se encajan las siluetas de las casitas y edificios con el abrazo del mar.  Resignado brilla un farol de cuatro caras, atornillado a la orilla divisando paciente el fiordo. Su silueta parece un alfil rechoncho sacado del tablero.





Es el reloj de Aker Brygge. En su memoria quiso ser un faro, pero su constructor se quedó con poco metal y, tal vez, tiempo escaso para conseguirlo. Se le desvanecieron sus destellos en un sosiego sombrío. Todos los días las gaviotas, con su graznido estridente, le recuerdan sus pocas luces y lo breve de su tamaño. Con esa letanía de gritos a su alrededor y esas cabriolas en el aire, las aves se bufan de él con la insinuante sonrisa burlona de sus alas. 





El reloj de Aker Brygge fue diseñado para esta estrecha entrada de mar solo con el propósito de iluminar las horas de los que pasan frente a él, en una senda ora de mar u ora de tierra. Rememora el tiempo pasado de la ciudad antigua de Oslo, no la de las leyendas vikingas, sino la de la vieja Cristianía, la que emergió de las llamas. 

Las cuatro caras del reloj sintonizan con la vida entre las 20:00 h y las 23:00, cobran vida, renacen marcando el tiempo de las decisiones. La esfera frontal, la más obcecada del reloj, brilla intentando siempre seducir al tiempo, apremiándole los segundos. La cara trasera del reloj con su luz casi mortecina, sin embargo, resurge llena de miedos y angustias, alargando las horas. Las dos esferas restantes son el big y el bang de la cosmología, las que marcan el tiempo de las promesas y detonan la luz de los sueños, sus manillas se encallan en un reflejo perpetuo del fiordo durante esas tres horas…






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18 comentarios:

  1. Unas bellas palabras para un reloj que marcan esas horas a vece lentas para algunos y otras que pasan rápido, sobre todo cuando se visita ese país que tiene que ser maravillo, por las fotos que nos pones. Un abrazo

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    1. Gracias Mamen, si pudiéramos pararlo ¿verdad?

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  2. Pero que cosa más bonita has escrito Eme. Un relato que es poesía literaria, metáfora de los tiempos y de las horas.
    De los sueños que quedaron, y los que vendrán. Si alguna vez el destino me lleva a ver el reloj del Norte, sin duda me acordaré del tiempo de las promesas. Un abrazo con el sombrero a tus pies.

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    1. pardiez!! no se que decir, muchas gracias caballero, que galante ¿a que no sabías que si sueñas con un sombrero es posible que hagas un viaje pronto? quién sabe si a Noruega, jeje. Un abrazote

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  3. Bellísimas tus palabras como las fotos de Bergen (si me he equivocado, me echo a llorar, por tonta), un lugar maravilloso como un cuento, como el cuento del reloj y el faro que me has traído a esta mañana de domingo (te he encontrado un poco tarde).
    Un beso enorme.

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    1. Gracias Rosa. Me alegra mucho que te haya gustado. Sí es Bergen, visto desde ese maravilloso mirador donde te deja el funicular. Y también el muelle embarcadero (Bryggen) donde están las casitas de colores, ese barrio histórico y comercial del siglo XIII, con esas calles estrechas llenas de poleas y olor a bacalao, uf, cuantos recuerdos. Fue un viaje muy interesante, ya hace unos años, pero eso es lo interesante del blog, poder recordar esos momentos y compartirlos con vosotros. Un abrazo

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  4. Muy bonito Eme, preciosas las palabras y las imágenes, que tierno ha sonado ese lo breve de su tamaño dan ganas de visitarlo, pero en verano que ahora debe hacer mucho frío.
    Un beso

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    1. Hola Conxita, si por supuesto, yo fui en verano, los días son larguísimos, anochecía a las once (mira el reloj) y amanecía a las cinco ( la imangen del amanecer en el fiordo) los paisajes son una maravilla. Un país muy interesante. Yo tuve la suerte con verlo con toda la plenitud de sus colores. Un beso

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  5. Preciosas fotos acompañadas de textos ideales. Con ganas de más me quedé. Eso es porque me gustaron mucho. Un beso, Emerencia.

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    1. Gracias Ángeles, sí realmente quería seguir escribiendo pero al final pensé que deberíais ser vosotros los que la siguierais escribiendo, pasarais al muelle donde está el reloj y allí muy cerquita de él le contarais vuestras historias para ver con que "cara os mira"... Un beso

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  6. Bonita entrada Emerencia!, texto y fotos que hablan por si solas. Feliz semana!

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    1. Gracias Norte, igualmente para ti, un abrazo

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  7. Preciosa entrada Eme, :)
    Las imágenes son muy bonitas pero el texto sin duda las realza. Un viaje que merece apuntarse como obligado.

    Besos.

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    1. Gracias Irene, sí que vale la pena ir al Norte, es otra realidad, sobre todo ver los fiordos y viajar entre ellos, ora bajo el agua ora en la superficie es impactante por no decir la cultura nórdica, la historia,.. Veo que te has dejado asomar por ahí junto al muro. Un abrazo

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  8. Me ha encantado Eme!! Has conseguido todo mi interés por conocer Oslo y descubrirla, desde luego con esa descripción tan poética y sugerente has enriquecido el paisaje. Enhorabuena y un abrazo.

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    1. Gracias Xus, uf!! hay mucho aún por describir pero me he quedado con lo que más me fascinó: los fiordos, la historia y el parque de Vigeland (en la otra entrada) increíble este espacio en el que invirtió gran parte de la vida su artista. Un abrazo

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  9. Qué guay!
    Tuvo que ser un momento especial para ti para relatarlo con tanto cariño y dedicarle esas preciosas palabras que le has dedicado.
    Noruega... ¿Iré a Noruega alguna vez? ¡Qué frío Eme! Estos paisajes que no dejan indiferente a nadie me dejan helada literalmente. Con lo friolera que soy... no sé si me atrevería de pasar de Alemania en verano. Así que está bien poder viajar a estos lugares de tu mano.
    Muchos besos

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    1. Hola Macarena. Ja,ja, no hace tanto frío en veano por estas latitudes, no temas. Yo iba en manga corta. Viajar a Noruego fue un sueño, sobre todo ir a los Fiordos, era lo que más me animaba. Sabía de Oslo, solo lo de los premios Nobel de la Paz y poco más. Me intrigaba ese desarrollo económico y social y como el civismo y los derechos humanos despuntan aquí con respecto al resto del mundo. Un abrazo viajera de tierras calientes, jeje

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