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15.3.16

ROMA, ETERNA


Somos Virginia y Claudia, andamos un poco enfadadas porque no nos presentaron al comienzo de esta historia. Sabed que formamos parte de ella y aún tenemos mucho que contar….Esta historia comenzó en ¿DONDE ESTÁ ROMA? allí conocerás las otras protagonistas de la historia. 
Este es un viaje que tal vez no acabe nunca, porque Roma es eterna.

Claudia
Virginia


CAMPO DEI FIORI

.......Verania y Cornelia acaban de sentir que no han comido nada.  Se miran, no llevan ningún denario de plata, ni un humilde sestercio.

Virginia les dice que no se preocupen; esas monedas ya no podrían servirle ahora, solo a un coleccionista o a un museo. Verania pregunta si acaso ya no se compra con monedas. No, bueno.... sí,  existen ahora otras, son euros. Es el dinero que usamos en Roma y en la mayoría de países de Europa.

Para las dóminas dinero y denario les parecen que suena parecido.... Claudia le enseñan los euros. Les sorprenden que no esté ni Minerva, ni Júpiter, ni Marte, ni cuádrigas, ni emperadores ¿acaso estas monedas no representan la gloria y el poder? Silencio.





Como viajeras del tiempo que son, Verania y Cornelia lucubran sobre el valor de sus monedas. Entre unas y otras han calculado que un ciudadano medio de la antigua Roma llevaba consigo unos 30 sestercios, unos 60 euros. Una sola túnica valdría 15 sestercios, unos 30 euros, un litro de aceite de oliva 3 sestercios, unos 6 euros,.... ¿y un esclavo? pregunta Claudia, un esclavo, contesta Cornelia, entre 1200 y 2500 sestercios, unos 2500 a 5000 euros; dependía si eran gladiadores, jornaleros, prostitutas, sirvientes, contables, médicos, narradores o maestros,......¿acaso ahora no hay esclavos? Virginia les comenta que la esclavitud ha formado parte siempre de la historia de la humanidad, la de antes y la de ahora,.....pero no son capaces de ponerle precio...... 















Buscan un mercado, el más tradicional, donde poder encontrar comida que les sea familiar a las dos dominas de la antigua Roma: frutos secos (dátiles, nueces, ciruelas, higos secos), albóndigas, longaniza, carne de cerdo o ternera ahumada con comino, pimienta, perejil ajedrea, manteca y piñones, foie gras de oca,  pollo relleno, liebre estofada, parrillada de pescado. Virginia les enseña en los puestos de la plaza las comidas típicas de ahora: pasta, pizza, chile, tomate, mozzarella, leche de búfala asiática, helados, café,... Ya no hay garum, vuestra salsa preferida, la de la antiguos romanos a base de tripa de pescado (anchoa o caballa) o pescado entero macerado en sal, a veces con laurel, miel o mosto fresco.



Verania viendo los restaurantes de alrededor y sus mesas, les comenta todas las exquisiteces de los grandes banquetes de las alianzas políticas o de los negocios,..... aquellos manjares: Ubres de cerda rellena de erizos de mar acompañadas de copas de vino mezclado con miel (mulsum), ostras, carne de lirón, lenguas de vencejo a la miel, langostas rellenas de caviar, pies de dromedario, ruiseñores a los pétalos de rosa….. Las dóminas del siglo XXI no caben en su asombro, por no decir la cara que se les ha quedado.


FOROS
  
Llegan cerca de los Foros romanos, frente a la columna de Trajano. Ya no existe el arrabal de aquel pueblo llano con calles sucias y comercios humildes, ese barrio que se separaba del lujoso mundo del Foro romano por un muro alto de toba volcánica, según decían, para evitar incendios. Aquella zona pantanosa e insalubre que luego se convirtió en el centro de la vida política y religiosa, la administración y la Justicia del Imperio: los Foros imperiales de Julio César, Augusto, Vespasiano, Nerva, Trajano.  



Cornelia cuenta que el Foro de Trajano era una de las maravillas del Imperio romano. Un museo extraordinario de obras de arte. Su arco triunfal en el centro estaba rematado por un carro tirado por seis caballos. Había estatuas de 3 m de altas de príncipe bárbaros que habían sido prisioneros. En el centro, la majestuosa estatua ecuestre de Trajano y bajo él, un suelo de mármoles blancos y policromados...... 



Su templo de la paz. La basílica Ulpia, tan similar a la Basilica de San Pedro. Verania señala con orgullo la columna de Trajano, hecha de mármol carrara con sus 19 tambores de 32 toneladas cada una. Un friso continuo que va en espiral con las campañas militares: grandes batallas, legiones cruzando ríos, los legionarios,..... estaban esculpidos y coloreados y con armas de bronce que brillaban en el blanco mármol, pero veo que ya no están, al menos dentro ¿permanecerá aún la escalera de caracol?

















Las cuatro damas van hacia el monte Palatino. 






Sobre las ruinas Verania exclama sorprendida ¿qué es esto?  ¿acaso, estos encuadres están rotos?...... Sí, son sólo fragmentos de la eterna Roma....son un recuerdo descontextualizado,.... sólo quedan jirones de edificios.....sólo queda la esencia de la ruina…. 

Cornelia contesta con tristeza en los ojos, el rostro denota su emoción, tiene la mandíbula caída y abiertos los párpados,... Son sólo restos de mármoles, estucos y columnas en un suelo de tierra y polvo.....



Verania la interrumpe, no hay  mercados, ni negocios ni tiendas…..¿dónde está la gente sentada en las escaleras o jugando a las damas chinas con el tablero grabado en la superficie de los peldaños? Abogados que salen de la Basílica Julia, la catedral para los tribunales de Roma, los picapleitos buscando clientes en la plaza del Foro. Esos juicios públicos, esos espectáculos a golpes de escena, la ovación, los aplausos. El Senado con sus portones de bronce, esos escaños donde se tomaron tantas decisiones gloriosas en tiempos de Julio César. Apenas quedan los esqueletos de mármol, apenas quedan relieves en los arcos triunfales.....





Y las vestales que tutelaban el fuego sagrado de Roma qué presidian las ceremonias, los sacrificios y los ritos, las que custodiaban objetos sagrados. No hay divinidades en altares, no se huele el incienso que embriaga la estancia, y ¿dónde están los esclavos? Ellos lavaban, cocinaban, traían agua, el hielo, iluminaban las estancias, tocaban la lira, leían, recitaban, limpiaban nuestros pliegues…. ¿qué pasó  con  nuestras hermanas las estatuas doradas? 




Verania siente un gran desconsuelo, ha desaparecido el espíritu de Roma: la cultura literaria, jurídica y filosófica. La sociedad refinada, evolucionada y avanzada de su tiempo. Amante del derecho, sensible a la filosofía, a la belleza del arte, aquellas obras maestras…. La Basílica Emilia con sus soportales donde estaban las exposiciones y el mercadillo de cuadros….

Cornelia, nerviosa toca su tintinnabula para el buen augurio.


COLISEO

Las dominas comienzan a caminar por la vía Sacra y más allá del arco de Tito, de pronto, aparece el anfiteatro, el Coliseo. Cornelia no puede creerse que esa ruina de arcos y pilastras sea lo que fue el anfiteatro de Flavio, el más grande construido en Roma con sus bellas arcadas y su ático de doscientos mástiles ¿qué fue de su mármol y travertinos? Solo queda ladrillo cemento y toba en restos de bóvedas, gradas y arcadas casi fantasmagóricas ¿qué ocurrió con la magnífica recreación del imperio?






Virginia cuenta que después de la Edad Media, dejó de utilizarse para espectáculos. El Coliseo fue dañado por terremotos y picapedreros. Fue fortaleza y cantera,  refugio, fábrica, sede de una orden religiosa y santuario cristiano.




Verania sorprende con las curiosidades que cuenta del Coliseo: era grandioso contemplarlo con sus 50.000 espectadores, se veían las literas, palanquines y gente caminando por todos sitios. Ese anillo inferior de gradas inexistentes estaba reservado a los senadores, las vestales, los sacerdotes y los magistrados, y arriba, a los maestros artesanos, los comerciantes,… y separados por un callejón aún más alto, estaba el pueblo y los más pobres. Se rociaba a la gente con agua de esencias de rosas y azafrán, mientras que afuera mil marineros de la flota militar eran los encargados de manejar el velamen de 240 toneladas que cubría el Coliseo. Debajo de la capa de arena, seis metros más abajo, había varias plantas subterráneas con pasillos, estancias, jaulas y escenografías diversas que se subían con montacargas…. Se llegaron a representar espectaculares batallas navales…. Se representó a  Icaro, el mito de Orfeo, el mito de Prometeo, el mito del nacimiento del Minotauro…



Virginia comenta que era el lugar para exhibir y ostentar la opulencia de los ricos, miles de animales y de gladiadores han muerto aquí. Se sacrificaron tantos animales: ciervos, gacelas, avestruces, osos, toros, elefantes,...

Prosigue Verania. El Coliseo era el noticiero, aquí te enterabas de cómo iba la política, los últimos impuestos, cotilleos. Aquí se buscaba quién te iba a invitar a cenar... Aquí se conocían los próximos combates de gladiadores, de carrera de carros, las cacerías de leopardos, las ejecuciones de criminales.

Claudia no puede contenerse. Era un suplicio, un espectáculo de muerte, no comprendo que se montaran escenografías siguiendo un guion mitológico o histórico; tan espectaculares sí, pero llegando a la ejecución, al baño de sangre y al ensañamiento. Sadismo,..... condenados que hacían acrobacias con palos y andamios,... vestidos con ropas inflamables que ardían después. La muerte de los cristianos, ….No, interviene Cornelia, las ejecuciones de los cristianos de Nerón se hicieron en sus circos privados.


Virginia completa el argumento. Sí, conocemos esta historia incluso las carreras de carros que se realizaban cerca del Vaticano, allí se ejecutaron cristianos y allí se enterró a Pedro, la razón por la que está la basílica. Otros cristianos murieron en otros anfiteatros; pero, más allá de estos tiempos imperialistas, en la Edad Media, en el campo de Fiori, se quemaron en la hoguera a herejes, en Trastevere se cortaron las manos a los condenados, en el puente de Sant Ángelo había ahorcamientos, decapitaciones y descuartizamientos, y en la  plaza del Popolo ejecuciones que formaban parte del festejo de carnaval con martillazos en las sienes hasta la muerte. Las páginas de la historia nos trae: fusilamientos, sillas eléctricas, cámara de gas, y la horca, que aún se sigue usando en algunos países de Asia.


Las cuatro damas quedan en un silencio cómplice.

Verania mirando la muchedumbre que se agolpa a la entrada del Coliseo, coge la mano de Cornelia (parece que ya fuesen sus últimas palabras). Creo que en todos los tiempos Roma ha estado al servicio de las necesidades del que gobernaba. Para el romano de nuestro tiempo el arte del Coliseo era un vehículo para canalizar los ideales políticos del Estado, era la propaganda del poder y así hay que comprender lo que fue el resto de Roma, nuestra antigua Roma. 


Cornelia, con consciencia de pena, añade: sí nosotras representamos esa Roma, sus ideales, pero también fuimos modeladas por sueños, la de los artistas que nos esculpieron.

Claudia reafirma, sí, tu Roma fue tan importante como es la nuestra ahora. Es un eclecticismo de todos los tiempos. Vuestra Roma, donde vivisteis, nos aportó las instituciones republicanas y el derecho, el calendario,  el latín, el alfabeto,…..
Hasta mi propio nombre tiene su origen romano...

Sí, en realidad no puedo condenar vuestra historia, sólo puedo con vosotras entenderla.

(Pinturas romanas son de Pichi-Avo)

PRIMERA PARTE DEL VIAJE

16 comentarios:

  1. Grandioso viaje de la mano de las dóminas antiguas y actuales.
    Todo un recorrido por la historia de una ciudad que fue el ombligo del mundo, el centro desde donde se dirigían los designios del imperio.
    Como curiosidad añado por pocos conocido, que en el foso del foro, encima de la arena y en ocasiones especiales se esparcían cristales de yeso desmenuzado que relumbraba con los rayos solares; esto realzaba los espectáculos circenses para gloria del emperador y regocijo de sus súbditos.
    Este yeso specular procedía en su mayor parte de Hispania como el Garum famoso; y las minas estaban situadas alrededor de la ciudad de Segobriga. Plinio el viejo las conocía y las nombro en su -historia natural- Este yeso, llamado también piedra de luna y de lobo servía como acristalamiento de mansiones y villas y para construir los invernaderos de la isla de Capri refugio del desquiciado emperador Tiberio.
    Todo un placer haberte acompañado.
    Saludos

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    1. Hola Francisco, esta aportación me encantó, gracias!!! y encima con ese lujo de detalles hasta se me ocurre otra historia más. Realmente era la ciudad blanca como las dóminas cuentan, la ciudad brillante por el sol y en este caso no sólo por su mármol y sus frontones dorados. Un gusto el comentario. Abrazo

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  2. Hola, Emerencia. Esta segunda parte de tu historia es impresionante. Me encanta el modo en que nos has conducido a través de la historia de Roma, de la mano de tus dóminas. Me has hecho participar con ellas en esta aventura, porque está narrado como si de una novela de viajes y fantasía se tratase, y me lo he pasado de maravilla recorriendo esta ciudad inmortal.
    ¡¡Me ha encantado!! Mil besos

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    1. Gracias Chari, qué bueno porque sería mi primera novela, ainnnss soy no más una viajera, un beso grande

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  3. Querida Eme: Lo he leído esta mañana en el hospital y ha sido todo un respiro entre paciente y paciente. No todos los días se viaja a Roma con unas cicerones tan informadas y entretenidas, me ha encantado tu estilo narrativo entre lo novelado y lo real, engancha. Besos y gracias: Sol.

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    1. Gracias Sol, viniendo de ti, es un cumplido. Qué ilusión que estás dominas te hayan hecho tu trabajo más ameno. Un abrazo

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  4. Un apasionante y original recorrido por Roma, joseme. Imagino lo que debe sentir quien habiendo conocido el esplendor de la ciudad, la ve con los ojos de hoy. Diferente, eso seguro, pero el contexto histórico lo es todo y el tiempo no perdona.

    Me ha encantado, gracias!!

    Un beso.

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    1. Gracias a ti, es un lujo tenerte en los comentarios. Síi es así, es lo que viví cuando visité la ciudad, me hizo leer libros de historia de Roma para conocerla mejor, para descubrirla entre sus ruinas. Un beso

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  5. ¡Hola Joseme! Me encanta, amo la narración de tu viaje a Roma ¿Claudia llevaba gafas? Verdaderamente me ha sorprendido. Y me han encantado las fotografías de los mercados. Siempre me gusta el color de las frutas y los alimentos expuestos. Un placer siempre leerte. Muchos besos.

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    1. Siiii claro además gajas de loock working, jaja ya se presentó solita en el comienzo del viaje. Los mercados son mi pasión también, siempre que viajo intento colarme en todos, me parece increíble porque compartimos el gusto por el color de la fruta. los puestos de fruta y flores son mis preferidos, aunque este de la pasta del campo dei fiore es muy atractivo ¿no te parece?. Gracias siempre a ti. Besos

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  6. Joseme, con tu particular forma de contar la historia (vista a través de otros ojos), una no puede más que evadirse. Y tanto que es eterna Roma.
    Yo estuve el año pasado y, de nuevo, me has hecho recordar (como la vez de Lisboa) los distintos monumentos que visité. Todo me gustó, pero en especial me encantó el Campo di Fiore, y comer en las trattorias.
    Un placer leer tus posts, como siempre, ¡besos!

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    1. Hola Chelo, gracias. A mí me gustó todo, como ves. Tiene ese encanto de lo viejo, de lo eterno, sí, cualquier lugar, cualquier momento. El campo dei Fiore, las trattorias, las ruinas,.. seguiría escribiendo......de Roma. Un abrazo fuerte

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  7. Muy buena ocurrencia, Eme, incorporar a este viaje por la ciudad eterna, la visión contemporánea a la anterior, donde únicamente el pasado, con ayuda de las dóminas: Verania y Cornelia supimos de la riqueza de su mitología y del pasado esplendor de su cultura... En cambio ahora, en esta segunda parte, con la incorporación de ambas guías, Virginia y Claudia, tan glamurosas y actuales se nos hace mucho más amena la lectura conjugando pasado y presente.

    Una nota curiosa que aporto para tu conocimiento es la siguiente: Las patricias se desembarazaban de los objetos no deseados en las puerta del teatro y recibían a cambio una ficha de marfil, carta eburnea, como comprobante. Esta entrada daba derecho a una banqueta (scamnum) y una almohadilla (pulvinum). La función empezaba con la expresión aulea premuntur y la representación terminaba con la expresión aulea tolluntur. Para conservar la voz en las escenas secundarias los actores se dedicaban a gesticular y un esclavo ponía la voz. Así cuando llegaba el solo (canticum) o el dialogo (diverbia) las estrellas podían lucir sus encantos.

    Cordiales saludos y buen finde!!

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    1. Geniall tu comentario, porque es de teatro, no se me había ocurrido, me cachiiiiisss!!! una de mis aficiones actuales, me resultó muy curioso, graciasss. Igualmente buen finde!!!

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  8. Una manera original de pasear por Roma, de la mano de Virginia y Claudia, comparando el pasado y el presente. Unas guías excelentes para conocer mejor esa preciosa ciudad.
    Un beso.

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    1. Gracias Kirke, sí, las dóminas me han ayudado bastante a conocer y comprender mejor la historia, los pedazos que quedan de ella, sus ruinas.... mirarla con otros ojos. Un abrazo y gracias por compartir este viaje.

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