22.7.16

EL CRUCE DE LOS RÍOS





Hace tiempo os descubrí en el blog este maravilloso paraje. Un rincón muy familiar para los que somos de aquí, los del valle verde. Nos encanta ir, tal vez no con la frecuencia que se le debe a la naturaleza del lugar.

Recientemente he vuelto a visitarlo y, ya que las entradas del blog necesitan de amorosos cuidados periódicos, he decidido que a esta entrada le tocaba su puesta a punto. He añadido más fotografías y algún que otro párrafo histórico interesante para mejorar su espíritu.

Es una ruta verde, de esas donde se funde el color de los pinos con el del agua. Un itinerario muy interesante para los amantes del senderismo y el rafting.







Sierra de Almijara, y más en concreto, una estribación de ella, la Sierra de Cázulas, se encuentra entre las provincias de Granada y Málaga. Aunque Granada se lleva la mayor parte.


Las montañas han creado el cruce de los ríos Nacimiento y Verde (La Junta como le llama por aquí) donde barrancos y vaguadas llenan pantanetas y van salpicando saltos de agua que alegremente bajan hacia el mar, regando un hermoso valle de cultivos subtropicales. Un valle que recibe las corrientes cálidas del mar y el abrazo abrupto de esta sierra.









Cázulas ha sido repoblada una y otra vez, primero por intereses madereros de la serrería, tronco tras tronco, año tras año, y después por el daño que había dejado el fuego. Un incendio  que la asoló en 1975 hasta la esterilidad de la roca, dejando algún vestigio vegetal en las zonas más protegidas. Aún recuerdo siendo niña este incendio, asoló este lugar convirtiéndolo en un paisaje lunar. 

Ahora se ve una sierra caliza, con venas de mármol rosado y pinos encaramados entre las rocas, como grandes bonsáis. Hay un monte bajo de coscojas, tomillos, romeros, aulagas,… y destacando en el paisaje unos castilletes de roca brillando al sol.








Es un lugar muy especial para mí. Siempre me ha cautivado. Y cuantas veces bajo por aquí de Granada a Almuñécar por simple capricho, dejando el estrés de la autovía. Su carretera serpentea en toda la bajada con el precipicio a los pies y aparecen grandes ventanales al mar en plena montaña. 






Esta carretera fue hecha a pico y pala, y ahí está, firme. La llaman la carretera de la cabra. Siempre ha habido cabras monteses por estos parajes, y raro es el día que te paras y no ves a una deslizando sus delgadas patas por los roquedos en el silencio de la sierra al atardecer.







Estos paisajes han sido erosionados por el tiempo. El agua año tras año ha ido socavando la roca, creando más abajo caídas y pozas en las gargantas más estrechas. El contraste es muy significativo entre las cimas montañosas y el lecho de los ríos. Aguas cristalinas van siendo filtradas por la arena. En algunos lugares desaparece para emerger donde menos te lo esperas.






Tal vez de lo más llamativo son todos los tipos de caídas de agua que se pueden ver atendiendo a formas, pendientes, fondos y caudales. Los más bonitos son los saltos, las cascadas y los velos. Esas veladuras de agua que apenas van cubriendo la superficie de la roca, que van bajando dejando ver ese color amarillento de la caliza tan llamativo. 







También encontramos cuencos de agua que son verdaderas piscinas naturales. Son una verdadera gozada zambullirse en ellas, son las más evocadoras... Aquí veis una, no es para daros envidia (bueno también, qué mala) es para que os hagáis una idea del tamaño que tienen. Mirad también como se asoman alguna de las pasarelas que existen atravesando el lecho y llevándote de un lado a otro del cauce.














Hay que ir preparado de botas, porque el sendero no siempre está marcado, y tienes que dejarte llevar por las pisadas que han ido erosionando y han creado el paso. Hay subidas y bajadas, se han roto ramas y se han desprendido rocas al paso de los visitantes y los deportistas que diariamente vienen a bajar por el río. Algunas pasarelas se han caído con las avenidas torrenciales de años anteriores que arrastraron todo a su paso y provocando inundaciones en Almuñécar (este si es un mal recuerdo, la verdad).










Las paredes de travertinos de este paraje son espectaculares, esas precipitaciones de la cal en raíces y ramas solidificando sus entrañas hacen que te pierdas en fantasear, pero en esta ocasión vamos a recoger un poco de historia y no mitológica precisamente (esa la veréis en el enlace que os dejo al final). Aquí vivieron “maquis”, huidos republicanos, guerrilleros cobijados en estos rincones. Estuvieron al fuego de estas cuevas abiertas, entre esta vegetación, la que les dio su nombre, haciendo carbón, pastoreando, recogiendo esparto y preparando los asaltos a la guardia civil. Según cuentan, la agrupación guerrillera Málaga-Granada de estas sierras, sobre 1948-51, fue una de las más eficaces de toda España. La sierra está salpicada por estos senderos pedregosos, muchos fueron marcados por estos guerrilleros y más tarde por pastores. Los más marcados son senderos de comunicación, caminos ancestrales y cañadas reales. Algunos de éstos, la administración los ha marcado como senderos de montaña. Tras el tiempo y la erosión suelen tener tramos confusos que se pierden entre la vegetación, al igual que se esconde el lecho del río, como he contado, unas veces aparece con agua y otras seco. 









Uno de mis lugares preferidos es el Salto de los árboles petrificados y su pequeña gruta. Se accede a ella por un sendero en mitad de la ladera, un camino escarpado e irregular entre matorral de romeros, jaras y enebros. En las zonas más húmedas se esconden los brezos y junquillos invitándonos a beber agua.





Terminamos con estos puentes colgantes atravesando las pozas y los saltos de agua. El lugar más visitado por la gente, casi llegando al pueblo de Otívar. Es el lugar más atractivo del recorrido para comer y bañarse y el que está más cercano al medio rural. En estas montañas encontraremos tres pueblos, Otívar, Jete y Lentejí, unos encaramados en la montaña y otros ya casi en el cauce del río Verde.

En invierno hay momentos que podemos ver a esta sierra con nieve compitiendo por el blanco con la Sierra Nevada.






Y hasta aquí nuestro recorrido por la Sierra de Cázulas y su Cruce de los ríos, la Junta de los ríos. Espero que os haya gustado. Os dejo tres enlaces, de parajes similares, maravillosos, vergel, agua y fantasía; y un enlace de un alojamiento rural de una amiga que tiene su casa muy cerca del cruce de los ríos, por si os animáis a venir. Con ella paso inolvidables y buenos momentos. Saludos y hasta otra.



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14 comentarios:

  1. Para mi que he sido senderista y actualmente por problemas personales no puedo practicarlo estas fotos son todo un regalo, conoces el nombre de esas flores tan preciosas, gracias, un abrazo

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    1. Hola encinarosa, sí te pasa como a mí he tenido mejores tiempos, con más tiempo libre y disfrutaba más de estos lugares, ahora el poco que tengo son estos ratitos de blogs. Gracias. Las plantas son por orden tomillo y brezo. Si te interesa el nombre botánico creo que es el Thymus serpyllum Carolus y la Erica no sabría que especie creo que es E.erigena. Espero que te sirva el dato. Un abrazo

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  2. Es curioso que estos espacios naturales suelen hacer referencia a las cabras, imagino que es porque son las que los transitan . Por ejemplo, yo he recorrido en la Sierra de Grazalema "el Salto del Cabrero", haciendo bueno el refrán de que "las cabras siempre tiran al monte" jajaja Bromas a parte...¡menudos paisajes! Son una maravilla. Un saludo.

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    1. Hola Jose Luis, jaja, sí que es verdad, es que hay mucha cabra suelta.....por suerte. Es un gusto verlas. Yo cuando paso por aquí, las disfruto un montón. Me inspiran libertad, Y este lugar es magnífico para ellas. Gracias por el comentario, me alegra que te gusten y lo hayas disfrutado. Un abrazo (;-)

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  3. ¡Cuánto me gustan tus posts! Aunque no siempre escriba...

    Cuando tengas un momento, echa un vistazo a este mío, que te aguarda una sorpresita Joseme:

    http://cheloferrerblog.blogspot.com/2015/06/4-premios-mas.html

    Espero te guste ;-)

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  4. graacias !! He copiado literalmente, espero que no te moleste Chelo. Para mí tu premio DARDOS, es un detallazo, y tus razones *joseme españoles: Viaje y fotos. Por tu concienzuda e incansable labor mostrando y recomendando lugares" chica pues muchas gracias. Lo hago con mucho gusto, trabajar en el blog es mi momento, tengo pocos en el día, y este lo aprovecho para disfrutarlos con la gente de la red. Sí llega así con este cariño, me alegro porque los próximos post y entradas las disfrutaré aún más con y para vosotros. Abrazos Chelo

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  5. Hermoso lugar y excelente reseña. Buen fin de semana!

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    1. Gracias Norte por pasarte por aquí. Feliz domingo!! Un abrazo

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  6. ¡Espectacular baño!
    Muy refrescante, buena idea.
    La carretera de la cabra, me la apunto.
    Me encanta conducir por esas pequeñas carreteras secundarias, despacito eso si. Preciosos parajes y preciosa entrada. Un gran saludo compañera.

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    1. Gracias Miguel, siii, la próxima vez te toca a ti, el lugar merece la pena y la carretera es única. No hay nada parecido, al menos que yo conozca. Un abrazo compañero

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  7. Uff!! Me encanta la zona, no la conocía, me doy cuenta de que queda mucho por descubrír de paisajes cercanos, y tu entrada me abre los ojos al bosque mediterráneo. La compartiré porque tengo amigos sendetistas que les encantará también. Un saludo +Emerencía Joseme

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    1. Gracias Xus, estupendo, me alegro que así sea es un honor que pueda descubrir estos parajes tan cercanos a mi a otras miradas y que lo valoren y lo conserven en el recuerdo. Un abrazo

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  8. Nos lo narras de tal manera que me parece vivirlo.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Suni, qué alegría tenerte de nuevo por mis rincones. Me alegra que sea así, lo intento, no valdría la pena compartirlo sin un sentimiento, emoción. A mi al menos me costaría describir estos lugares. Un abrazo

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