Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como viajeyfotos

LA ÚLTIMA MORADA DE LAS NINFAS

Imagen
Hace mucho, mucho tiempo, la tierra perteneció a las criaturas del bosque. Gnomos, elfos, faunos y hadas; duendes y ninfas. Criaturas juguetonas que cuidaban de los animales heridos. Bailaban y cantaban. No había disputa entre especies que ellas, no solucionaran. La humanidad aún no había nacido. Pero cuando lo hizo, estas criaturas fueron relegadas a ilustrar páginas de cuentos; a convertirse en meras leyendas de la tradición popular.   En esa humanidad, aparecieron los Nadie, los dueños de la nada. Supersticiosos, sin arte ni cultura. Los Nadie acabaron con gran parte de los bosques y contaminaron las aguas. Y estas criaturas fantásticas se desvanecieron, o al menos, eso pensaron algunos. No todas se fueron. Y no se convirtieron en un sueño vencido, como creyeron. Quedaron las que adoran el agua. Ellas están en el lago y la cascada. Criaturas que a veces se insinúan cuando las corrientes se agitan y forman remolinos en el curso del río. Son las di...

AMOR PARA DOS RUEDAS Y CHAQUETA AZUL

Imagen
Mi condición de vida tiene una fecha de caducidad. La veo cada día, de lleno, cara a cara, como si estuviera dentro de las paredes de un envase de leche. Siento que habito en una especie de funda que me aprieta, tanto, que a veces me ahoga. Solo los flashes de sensualidad de algunos de mis amores me reviven. Los considero mis balizas de obra, que mientras trabajan, ponen el cartel: “prohibido pasar, algo se recupera”. Rodar con ellos es como subirme a una noria de chocolate y no parar de comérmela a bocados. Y no siempre me puedo subir a ella. Solo Elma y Javier han conseguido hacerme girar. Rodar con Elma. Fue fugaz. Consiguió lo impensable. Mi corazón latía junto a ella con un pulso acelerado, con ganas de gastar las cubiertas de goma y que el roce del tiempo apremiara la ocasión para abrazarla. Éramos fieles en todo lo que venía rodado. Elma hizo que todos los estímulos me rozaran la piel y se me fijaran como parches. A Elma la conocí sobre una bicicleta naranja. ...

LA POMPASA

Imagen
La Pompasa. Una atrevida. La llaman así porque pasa y repasa por donde se le antoja el capricho. Mira, que ahí sale, flota que te flota, despidiendo aires, la muy rechoncha. Todo el mundo la ve brillar, por toda la cara; cara que tiene mucha, cara que le sobra. Será por eso que la siguen. Y persiguen, por si alguno, la alcanza. — Ay qué caló, chiquilla, que me derrito ná ma verte. — Faito, que se acelera con la Pompasa. Esta fresca ha nacido  escamondá de un cubo y una lazada .  En una plaza cerca de la Giralda. Y si lo piensas, no hay mejor lugar. Vamos, que  ni una lata la hace sonar . ¡Ay, que se la lleva el viento, ay que se la lleva el aire! Digo que te digo. Dime lo que quieras, que esta chichirivaina se te sube a lo alto… de la Giralda. Embelesá mira la Pompasa ahora el campanario. —¿Qué pássa? Que no hay má bello alminár de mezquita ni minarete que se aprecie p´asomarse lozana el día que una nace. Ni la Kutubía de Marraké supera a mi Gi...

NUNILO

Imagen
La Nuni no era de entrar al trapo con pesquisas de vecino, ni se la veía mucho por misa. Aun así, fue la primera en llegar al cielo. También la llamaban La Churrapalos. Un apodo heredado del marido por indulto divino. Un gañán que trabajó de sol a sol a las órdenes de un indiano que había amasado su fortuna, decían las malas lenguas, por Santo Domingo. Cayendo la tarde, era un bebedor a destajo y una mano a las cartas apostaba y a veces, hasta las dos. Su mal beber era temido los miércoles, viernes y domingos, y si tenía mala partida, su silla volaba hasta empotrarse en la pared. En una de estas embestidas tuvo una trifulca con el hijo del sepulturero, y el Churrapalos, murió. La vieja Nuni tenía la casa más grande de la cortijada, que congeniaba muy bien con la envidia vecinal, y enviudó, feliz. Se quitó de encima el adobo de perdices que tanto aborrecía y a ese energúmeno de su marido de los lunes, martes y sábados. La soledad, mientras pudo aguantar su cuerpo serran...

SOMBRA AMARILLA Y ALICIA

Imagen
Pactar con el Tiempo no es nada fácil y solo ella puede hacerlo. Es Sombra amarilla. Para muchos desconocida e incluso ignorada, humanos la mayoría. Tal vez sea porque es solo cuerpo, con una capacidad de deslizarse, volar o quedarse quieta, asombrosa. Pues bien, Sombra es una gran aliada del Tiempo y ayer le pidió que avanzara rápido porque la dichosa monotonía se le estaba colgando a Sombra en las ojeras. Pero el Tiempo siempre pide algo a cambio: un reloj. Desde que Sombra se enteró que el Big Ben es el reloj más alto que existe, anda tras sus pasos. A Sombra le gusta verse grande y alta y con un poco de suerte, este reloj campanario lo consigue para el Tiempo. Pero en el mismo instante de comenzar esta aventura, ha ocurrido algo super, superextraño.   Cuando Sombra creía que ya estaba en Londres, de pronto, ¡Dong! ha aparecido en el País de las maravillas bajo un árbol Tamtám del revés y dentro del bolsillo de una niña que recita versos. Y no se parece a la Al...

HISOTRIAS DE MAYO

Imagen
ACUSE DE DERRIBO La casa estaba escasa en buenas costumbres. P ara que se habituara a nosotros t uvimos que vivir,  sin salir de ella, ¡ dos meses! Con sus habitaciones cada uno conformamos una guarida. Y solo le abríamos las puertas para salir a comer o cuando a cada uno le venía en gana, sobre todo, para lavarnos y gruñirnos saludos entre nosotros. También para aplaudir. Echados en las ventanas y balcones, puntuales a las ocho. En sus paredes, un día si y otro, le rebotábamos los ecos de nuestras discusiones. Ya harta de nosotros, la casa decidió agrietarse y simular agonía de derrumbe. Nos tuvimos que salir rápido a la calle.  « Desahucio forzoso » . Y ella fue la que aplaudió entonces.   BRILLAR CON LUZ PROPIA A Julieta le rueda el corazón, se le va a los pies. Lo hace todos los días desde que comenzó mayo. Allí queda él, varado en la punta de los dedos de rosa satén. Cuando sus manos empiezan a tener la lírica expresión de salir vol...

LAS MOSCAS DE LA GRISALLA

Imagen
Las motas de polvo aporreaban aquel cuarto de paredes grises; las únicas empeñadas en dar vida al abandono existente. Unas moscas desbocadas se unían a ese baile, acorralando al mudo silencio. Solo el viento chirriaba, parecía gemir a través del ramaje del cinamomo. Y yo debía de seguir buscando, tenía que encontrarlo, y no había otra luz en aquella maldita casa, solo las de aquellas rendijas. Quise forzar la apertura de las ventanas, fue inútil; estaban cerradas por fuera, selladas frente al intento de dar calor a la agónica casa. No me acobardaba buscar a oscuras, lo que no soportaba era tropezar continuamente con la orfandad que había allí. El tiempo iba en mi contra. Subí las estrechas escaleras como buenamente pude mientras las malditas moscas melladas no dejaban de perseguirme. Intentaba apartarlas, pero con ese gris casi negro a mi alrededor no veía donde pisaba. El suelo crujía a cada paso. El ajedrez de losas sobre el entramado de cañaveras parecía desmenuzarse ba...

TÓTEM FAMILIAR

Imagen
Tenía cabeza de patata. La enterraba en el huerto y allí pasaba el día con su azadón. Nunca llegué a saber de él más allá de su cosecha de uvas y tomates. Era mi abuelo. Él es el culpable de que la patata sea mi espíritu guía, mi Tótem. Mi línea familiar no la relaciono con ningún animal solo con la patata. Por mucho que se empeñen en contradecirme algunos fetichistas y caballeros de la luz mágica. A mi Tótem le pido ayuda cuando se me va el santo al cielo y quiero volver a tierra. Esta raíz la considero parte de mi escudo familiar. Todo un emblema. Si queda de ella una mínima simiente en la tierra, por muy pequeña que sea, esta será capaz de salir convertida en una nueva planta. Y es que de mi familia de féminas he heredado una gran intuición para sobrevivir, lo reconozco, pero de mi abuelo tengo esa capacidad de brotar. Mi abuelo no solo parecía, también vivía dentro de una patata. De ahí su forma. Donde más se le notaba era en la calva y en unos pocos mechones de...

HISOTRIAS DE ABRIL

Imagen
LA EXTRAORDINARIA La dama de corazones está en números rojos. Se ha quedado sin asignación. Es cuestión de tiempo le han dicho. Y tiene ya un plazo para la austeridad. Solo se trata de conseguir llevar una vida sencilla, común al resto de los mortales. Ahora es el tiempo para empezar a darle valor real a las cosas que son importantes. ¡ Tiempo, tiempo! —grita desesperada la dama. Se lo ha tomado al pie de la letra. Ha hecho una colecta para recuperar su dignidad y los domingos se va al rastrillo para intentar vender su colección de relojes. AUTOEXCLUSIÓN Algunas veces jugué a aplastarlos en la vía del tren. Comencé con los teléfonos fijos y luego móviles de generación inservible, y los recogía completamente aplastados. Recogía sus restos para ver que había quedado de todas aquellos mensajes hablados. Hasta entonces no había viajado en tren. Cuando los veía pasar imaginaba que era uno de aquellos pasajeros que se iban, como las palabras. Un día lo fui, vi ...