EL VAGÓN DEL INGLÉS
Tal vez el inglés trabajara en su país en el ferrocarril y pudo quedarse con el vagón o también lo pudo comprar en un desguace, pero ¿acaso importa ya? –¡Nada más que en hierros JM es una fortuna!, pero ¿qué camión lo trajo? así yo me hago una idea de como llevármelo? ¿o que tractor podría arrastrarlo? veo que está más enmohecido y oxidado... Sí. Más o menos unos treinta metros cuadrados y sobre unas veinte toneladas. Buen negocio nos saldrá con el Zarta… esta vez estará todo más calculado– habla apresurado el chatarrero por su teléfono móvil–. –¿Cuánto tiempo habrán vivido ahí los ingleses? Dos, tres años, más unos cuantos que han pasado desde que llegaron y se marcharon –cotillea la panadera con su clienta mientras mete el pan en la bolsa–. A mí esa gente siempre me ha parecido rara. Al niño lo dejaban venir solo a la escuela, parecía un salvaje ¡Qué lástima! ¿y el padre? ¡qué desgraciado! siempre de borracheras con unas y co...