PIEL DE CAIMÁN
Acabo de escribir un cuento y yo, te lo cuento. Esta es la historia de una criatura que vivía sola. Sola y triste. Y lo único que pensaba era en comer y comer, pero un día, le ocurrió algo que le transformó el ser. Al despertar de su siesta Juanolo se había convertido en un caimán. Asombrado giró su enorme cabeza a un lado y a otro. Estaba rodeado de tierra húmeda y de cientos de pasteles desperdigados a su alrededor. Cuando quiso abrir la boca ¡Oooj! No podía. Tenía encajadas las mandíbulas. Y las patas no le llegaban a aquella enorme bocaza. Comenzó a sacudir su cabeza sobre la tierra ¡Plaf! ¡Plaf! Y en estas estaba cuando de pronto le viene un mareo y pierde el equilibrio. Rueda que te rueda en dirección a la orilla del estanque. Pero antes de caer al agua consigue alzarse sobre las patas. Ahora tenía cuatro y muy cortitas. Toda su barrigota estaba llena de plastas de crema, merengue y mermelada de fresa. Se preguntaba si estaba en un sueño. Lo único que recordaba era h...