EL REGALO MÁS BONITO DEL MUNDO
Como todos los años la navidad estalló en una tormenta dorada. Miles de luces de colores iluminaron casas y barrios, calles y plazas; pero había una vivienda que se resistía a sentir su magia. La tristeza se había instalado allí. La niña más pequeña, Cloe, se pasaba las horas jugando con el agua helada de la pequeña charca del jardín. Y su hermano Fonsy no paraba de ir por toda la casa de aquí para allá sin ocupar tiempo alguno. Ese día, el padre le mandó a buscar algo en el trastero. El niño comenzó a abrir una caja tras otra, y repetía malhumorado: “aquí no está”, “aquí no está”. Era la primera navidad que pasarían los tres solos. El padre deseaba que fuera lo más bonito posible. Por esta razón rebuscaba y tanteaba entre baúles de ropa, cachivaches y muebles desahuciados. Buscaba el árbol plegable de navidad; significaba mucho para la familia. A su esposa siempre le hacía ilusión que llegaran estas fechas. Ella era feliz adornando el árbol con sus hijos; colocab...