14.11.21

VERDE ENTRE DIENTES


 

Se le retorció el plan. Olga se agarró como pudo a la puerta, mientras que su marido tomaba las curvas como un desquiciado. Con el chirrido de las ruedas se le apretaban los dientes hasta el punto de saltarle los empastes. No tenía sentido que se mosqueara de ese modo. Al fin y al cabo todo quedaba en familia."Mi familia ahora también es la tuya", es lo que dijo él cuando se casaron.
Olga no comprendía su descontrol. Edu iba a destrozar su Ferrari superfast verde por una tontería. Ella sin quitar la vista de la carretera presentía que algo iba a pasar y le obligó a parar.
Edu, paró en seco a punto de explotar los airbags. Ahora le miraba con cara de perro rabioso mientras que Olga intentaba calmarle.
—Está bien. Seguirás siendo mi marido cara a la galería y tu hermana, será solo mi amante.



17.10.21

NARÎ


La vida sigue mientras no se te cierran los ojos. Y no siempre se puede elegir porque el mundo te da la vuelta y te conviertes en lo que te sucede.

Si cuento esto es porque aún estoy vivo, aunque no sé bien quién soy o en lo que me he convertido. Nunca fui muy creyente, tal vez por eso no presumo de mucho optimismo. Valentina insiste que soy mejor que antes. No quiero contradecirla, pero no lo soy; y no creo que dure mucho en este nuevo mundo. No creo que mi salvación sea vivir entre ellos porque entonces no estaría escribiendo esto.

Valentina, está hecha de un material transparente. Siempre ha dicho que no tenía tabiques. Yo no la entendía. Después descubrí de lo que era capaz. Había dejado de soñar y se dedicaba a mirar su interior para estar siempre despierta. Era una estudiante joven cuando la conocí y tenía imaginación suficiente para hablarme de telepatía y de levitación. Pero de ahí a que se hiciera invisible ante mis ojos ciegos en aquella gruta era algo inimaginable. Impensable, si no hubiera sido por la situación que estábamos sufriendo.

Su transformación ocurrió mientras el mundo también cambiaba.

Todo comenzó cuando cayó un rayo sobre aquella casa en el momento de la muerte de mi vecino. Antes había caído otro en un edificio de oficinas cercano donde alguien acababa de suicidarse. También se apreció un resplandor que más tarde provocó un incendio en un hospital. Pura coincidencia porque allí mueren personas a cada momento. Pero no era así. Aquello era un preámbulo de lo que sucedería después. Valentina también vivía en mi barrio.

Lo que yo no sabía es que mientras tanto una montaña, no muy lejos de allí, abría una boca y escupía humo y gas. Unos gases fríos que los entendidos no supieron verificar su naturaleza. No hubo indicios de que se produjeran temblores ni erupción volcánica; era quizás un hecho insólito, pero no el único, ya que muchas de las cadenas montañosas cercanas a Pízatra, mi localidad, comenzaron también a abrirse. El cielo seguía lanzando rayos entre aquella nebulosa ocre que amenazaba con asfixiarnos.

Así durante cientos de días y cientos de noches. Escuchaba aquel ruido hueco y ensordecedor del interior de la tierra, reventando. Huimos de aquel aire que tapaba el sol, que engullía las nubes y nos fuimos bajo tierra. Parece chocante, pero era donde nos sentíamos más seguros. Muchos creían haber visto seres extraños entre aquella nebulosa. Cuando me encontré con Valentina me dijo que era el inconsciente colectivo de sentirnos vulnerables ante agentes extraños.

Todos teníamos miedo a cerrar los ojos por si llegaba alguno de aquellos rayos que habían destruido nuestra tranquilidad.

Desde niño conocía la gruta. Está bajo un lago de aguas salobres y ha sido esculpida por el mar. Tal vez por eso, por la sal y la humedad, se nos doblaban los huesos. Con el tiempo comenzamos a andar como los primitivos. Nos agarrábamos al suelo a cuatro patas para no resbalar. Nos acostumbramos a hacerlo sobre aquellas formas redondeadas; coladas les llamaba Valentina. Se nos secaban las gargantas y solo susurrábamos. Nos adaptamos a la oscuridad; a comer y beber de las entrañas de la tierra: agua, gusanos, ranas y raíces. Hasta cazar murciélagos como desesperados.

Mientras se escucharon los temblores y los ruidos no salimos de allí. Sabías que algo, o alguien, estaba fuera. La gente comenzó a llamarle Alien, algo que no era humano. Valentina le llamó Nari. Si era extraterrestre o no, yo no confiaba en aquello y tampoco que nosotros saliéramos de allí vivos. Conforme pasaba el tiempo unas luminiscencias verdes iban aumentando a nuestro alrededor y adquirían formas; o tal vez era efecto de nuestra visión nocturna. Con las luces podíamos ver bailar nuestras deformes siluetas en aquellas paredes llenas de oscuros abismos.

—Cuando me encuentren se van a quedar con mi orina, mi pelo, mis ojos —le susurré asustado a Valentina. —Ahí fuera hay un demonio que nos quiere desquiciar.

—Había una vez gaviotas plateadas y águilas negras y era cuando se abrazaban a los extraños.

—Apenas puedo saber ya cómo son mis uñas. Aquí abajo se olvida la memoria. No hay claves, ni símbolos; solo estas malditas luces.

—Puedes pintarlos, Máximo, los símbolos, puedes pintarlos en esta misma pared, aquí, —señaló Valentina el hueco que quedaba entre nosotros— permanecerán ahí para el futuro. —Y entonces grabó algo en la roca: NÂRI

—Cuando escucho no veo, solo floto en este repugnante espacio;  además, ¿dónde están los colores? Sin colores no se resuelven vacíos. —Me sorprendí a mí mismo. Comenzaba a hablar como ella.

Valentina y sus  clarividencias. Me contaba que estaban ocurriendo cambios evolutivos. Fue cuando me confió su secreto. Esto me lo tomé a broma; allí estaba tan oscuro que podíamos pasar todos desapercibidos; solo nos reconocíamos por la voz. Estaba equivocado. Era cierto.

Nâri no era humano. Tenía una cabeza enorme sin nariz. Todo rosado y con las manos en forma de aletas. Pensé entonces que aquellas manos se dañarían con el cristal y el metal, y se quemarían con el sol. Era resbaladizo y más bajo que nosotros, pero se movía con una rapidez asombrosa dejando a su paso uno, dos, diez Narís igual que él. Valentina dijo que se clonaba. Estaba claro que nos había invadido. Aunque parecía muy vulnerable no te podías fiar de él. 

El día que lo vi por primera vez me vino a la cabeza todos los extraterrestres que había conocido en la ficción. Y no se le parecía a ninguno.


Con este relato participo fuera de concurso en la 28ava Edición de relatos "Guerra de los Mundos" de H.G. Wells. Espero tus comentarios. Gracias y Buena Suerte. Te leo.


29.9.21

HISTORIA FINALISTA

 



Hoy quiero hacerte partícipe de una alegría. Un chute de motivación para seguir escribiendo historias para TI.

Este cuento que te comparto a continuación ha quedado Finalista en el Concurso "Cuento contado" de la Fundación Escritura de Fuentetaja. Se han presentado 288 historias de autores tanto españoles como latinoamericanos.

Para mi sorpresa, además de este reconocimiento también el Premio al lector más destacado, por la calidad de los comentarios a las obras a concurso. Y este ha sido el premio:

Espero que te guste el cuento.

Abrazos mil.


AL OTRO LADO DEL ESPEJO




9.9.21

TENER Y NO TENER



Quise ser Bogart. La voz que hablara desde dentro de mí.

Si me necesitas, silba. Sabes cómo hacerlo, ¿no? Solo tienes que juntar los labios y soplar. Aaah, la Bacall, la maravillosa Lauren.

Yo nunca quise ser una casualidad, pero lo fui. Me lo dijo mi mujer cuando la conocí. No era mía, no sé porque digo esto. Tal vez esperaba llevarme los créditos de esta película. Nací cuando ella me besó y morí con tres vasos de vino cuando me abandonó. Se escapó con un concejal fanático...; quisiera que lo hubiera matado antes de que se fuese con él. No soy nada romántico ni tampoco...

Nunca he hecho planes a largo plazo. Tal vez en eso fallara, pero siempre me quedará París.





28.8.21

MICROERÓTICOS

 




Hola!!

Finaliza el mes de agosto. No me adelanto a decir que se acaba el verano ya que la calor insiste en recordarmelo convertida en minúsculas gotas que corren por todo mi cuerpo. No pienses mal ¡Claro, con este título que te dejo arriba para que la mente no se vaya por otros derroteros! Es otra calor jajaja; pero ya puesta, pues vamos a darle un punto sensual a este final de mes. 

Te comparto varios microrelatos (de 1 minuto de duración) que he escrito en estos "meses calurosos".

Me gustaría saber cuál te ha gustado más.
Son muy diferentes en tono y tinta jejeje.
Espero tu comentario.
Disfrútalos 😜😃

Un abrazo
P.D: Se te quiere