4.12.18

FOTO-GRAFÍAS




¡Cómo han cambiado los tiempos! ¿Qué sería de un viaje sin fotos? ¿Y qué sería del fotógrafo sin el espectador? Tú por ejemplo.
Las fotos son nuestros recuerdos. Esas imágenes maravillosas que puedes volver a ver. Esas fotos que le añaden más tiempo al viaje, ese que a lo mejor hiciste tan rápido, casi sin quitar el ojo de la cámara.


Alfred stieglitz1905
Y son esas fotos las que también te hacen descubrir cosas nuevas que probablemente tu objetivo en ese momento ni reparó.
Desde pequeña me han gustado las fotos. Recuerdo mi primera cámara comprada en la feria con un payaso que salía al dispararla. De esto han pasado 50 años y la evolución tecnológica va que vuela. Ahora hago fotos con una cámara digital y con el teléfono móvil.







También recuerdo las viejas películas en blanco y negro en el que el fotógrafo escondido bajo un trapo negro enfocaba la cámara que era una caja sobre un trípode y un soporte que se prendía con un detonador produciendo un destello de luz brillante y una nube de humo ¡qué tiempos aquellos!



Alfonso Sánchez 
 El mundo de la fotografía es apasionante y no menos la evolución que ha tenido la cámara tanto en tamaño como en su forma.
La cámara Mamut, que es la foto del comienzo de la entrada, está datada del 1900, la más grande del mundo y con un peso de casi media tonelada, trasladar este artefacto sí que es ser un apasionado por captar la imagen.
La cámara tiene una historia de casi mil años, más antigua aún que la propia fotografía. Los eclipses de sol en el siglo X se veían en habitaciones a oscuras abriendo un orificio que proyectaba una imagen del sol en la pared opuesta. 

Este fue el comienzo de la cámara oscura, viendo cómo se proyectaba una imagen del exterior en la pared opuesta invertida y borrosa y dibujarla en ese momento.



Son los comienzos de 1800 y se va a revelar el secreto de lo que en el futuro sería la fotografía: como capturar esas imágenes que estaban en nuestro campo visual. Se  comienzan a usar una placa plana de plata y una cámara oscura en forma de caja.





Una caja que va evolucionando para hacerse manejable y con un orificio en el que ya se instala una lente óptica para que la imagen fuera más clara y definida.
La primera cámara fue de madera. La de cajón eran realmente dos cajas cerradas y para enfocar se deslizaban una dentro de la otra. En un extremo el objetivo y en el otro un vidrio deslustrado que hacía las veces de pantalla de enfoque y que, después se sustituía por la placa fotosensible al hacer la toma.
Ya empieza a parecerse más a la cámara que todos conocemos, esas cámaras que se abrían a modo de acordeón. 

1920 fotógrafos












Conseguir la fotografía seguía siendo muy artesanal. El fotógrafo preparaba sus placas en cuartos oscuros y si tenía que viajar y hacer fotos del exterior montaba laboratorios portátiles de campaña.
Antes de cada exposición se insertaba una placa sensibilizada, que es lo que veíamos sacar en las películas mudas. Sigue la investigación y aparece el invento del soporte de papel. A los viajeros les ayudó bastante porque valiente tarea tenían con las placas.


El fotógrafo de entonces era un gran estudioso del dibujo, tenía conocimientos artísticos para dibujar bocetos antes de la composición de la fotografía y para retocarla después.


Las imágenes se comenzaron a dibujar manualmente. Se trabajaban las figuras, el paisaje o el fondo mediante un lápiz de grafito para que parecieran más reales. 




Para fijar esas fotos en blanco y negro y que tuvieran color se coloreaban a mano con acuarelas, óleo, anilinas y otros pigmentos.

Las cámaras de cajón y las de fuelles portátiles fueron evolucionando.

Dorothea Lange




 Con el tiempo empezaron a usar películas en rollo de diversos tamaños. La mayoría de las veces formaban parte del cuerpo de la cámara, pero al menos, ya se hacían varias fotos sin cambiar el negativo. Y para la luz artificial ya las cámaras usarían las lámparas de flash en vez de los polvos de magnesio.





Arthur Fellig



La película de 35 mm del cine se adapta a la fotografía y es entonces cuando aparecen las cámaras de pequeño tamaño y de bajo coste. 




















La cámara leica supone un gran avance en las nuevas técnicas fotográficas.
Es la preferida de los fotoperiodistas. 
Ligera y fácil de cargar con una película negativa de 36 vistas. 



Antonio Larraz
Leo Matiz 
Martha Holmes 1947



Por fin el objetivo se puede intercambiar con el teleobjetivo y el gran angular, ya esto si nos es más familiar.




Eve Arnold


Entre tanto aparece la cámara Polaroid que tuvo su momento. Fue otra revolución, sobre todo para la fotografía de aficionados; el atractivo de conseguir fotos totalmente reveladas en pocos minutos. Algo parecido a lo que nos pasa ahora con el móvil-cámara, hecha la foto y mandada a miles de kilómetros en el instante en una red social. 

Es curioso que, además ahora se desenfocan imágenes, se hacen borrosas, se realzan contrastes y se manipulan para parecer imágenes antiguas o asemejarlas a cuadros pintados. Siempre volvemos a los orígenes pero de todas formas ¡cómo han cambiado los tiempos! 

¿Y tú has llegado a conocer alguna de estas cámaras?





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