ALTRUISTA
Hay doscientas razones para dar y doscientas para existir. Dar y existir ¿A cambio de qué? De alguna manera también hay que recibir, lo contrario sería frustración. El altruismo es una vocablo complicado para la existencia humana, además de costar pronunciarlo tiene sus dobleces, es fácil de confundir. Por delante de sus narices se pasean la generosidad y la humanidad, la filantropía y la abnegación. Muchas revueltas para un solo significado ¿no te parece? ¿No será porque muchas proceden de alta cuna? Mira que lo contrario si lo piensas, es solo una, egoísmo. Al altruismo se llega de muchas maneras. Yo conozco algunas. Hay una primera vez: Huir de una realidad que hace daño, una realidad enrollable como un mapamundi que comienza en la niñez, pasa por la adolescencia y suma y sigue. Huir del no tener, del sometimiento, del miedo, de la manipulación. Te conviertes en un ser altruista que se va cuanto más lejos mejor de todo lo que te rodea, preferible a un mundo a miles de kilómetr...