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21.11.15

DE ALMUÑÉCAR A SÂO PAULO. EL SUEÑO DE AMÉRICA



inmigrantes de Rodolfo Campodónico


Este es un viaje que no he hecho pero que hicieron otros. Este es un país que no conozco pero, que conocieron otros. Este es un país donde no vivo pero que vivieron y viven otros…“En qué cielo, en qué aroma se perdieron el idioma y los gestos de otras tierras”






Viajeros andaluces que cruzan el océano Atlántico para mejorar su vida a miles de kilómetros de donde nacieron. “Hacen las Américas”, buscan “El Dorado del siglo XX”. Seducidos por una propaganda de promesas, allí quedaron para siempre. Ramas familiares que se llenaron de frutos con otro sabor, sabor a samba.


Hermano de Ramón y la familia de su hermana Concha



























Ramón



Sâo Paulo tiene un antepasado español, un descendiente de la inmigración masiva de finales del siglo XIX y principios del XX.

Cuando Ramón, el hijo de Manuela, marchó para Brasil dejó un recuerdo que ha llegado ahora, hace 92 años. La familia, sobre todo sus hermana Concha, siempre ha vivido con la incertidumbre ¿Sâo Paulo o Río de Janeiro o tal vez en Buenos Aires? ¿Volverá? No fue así, él murió allí. 


Gracias a Ramón (su hijo) ahora se puede reconstruir parte de su historia, su viaje, su llegada. Imaginar lo que pudo haber sido. Mi propósito: Soñar y hacer brotar una rama partida de un árbol genealógico.




Su hermana Concha (Mi abuela)



Ramón vivía en Almuñécar (Granada). Marchó un 17 de noviembre de 1923 a los pocos meses de casarse con MªCarmen, él tenía 25 ella apenas 18 años. Partió acompañado de esposa, su suegra Antonia y sus cuñadas: Josefa, Elisa y Concepción, la pequeña (Josefa) con 7 años. Abordaron el buque francés Aquitaine en Gibraltar con destino a Brasil. 



Manuela, su madre (mi bisabuela)








Llegaron a puerto de Santos el 3 de diciembre de ese mismo año. El éxodo familiar se completaría más tarde con su madre Manuela; ella partiría después para morir con su hijo en el año 1952. Para entonces, él tendría tres hijos: Ramón, Elisa y Carmen. 















Este va a ser un viaje desempolvando anales y archivos con naftalina. Buscando libros de registros escritos a mano, con hojas descoloridas y bordes de celulosa corroídos por la humedad. Firmas de caligrafía temblorosa. La memoria se desentraña. Hay algunos registros de embarque y pasaportes pasados por escáner.






Ha sido un largo itinerario de meses entre organismos internacionales (consulados y embajadas), registros civiles, iglesias, casa de España, museo de La Inmigración, Memorial del inmigrante y las polifacéticas redes sociales.

Cuando Ramón emigra eran tiempos de subsistencia: propiedades pequeñas y poco rentables, tierras pobres y secas con viñedos, higueras, almendros,….. Muchos jornaleros sin tierra, sin trabajo. Una casa sin luz, ni agua. No existían carreteras y encontrar trabajo se alargaba en el tiempo. 



Un joven que sufre la situación política que había en el país. Una monarquía y una dictadura sin futuro de Primo de Rivera. 

Hermano de Ramón Jose María




En el pensamiento de Ramón no estaba el ser reclutado por la fuerza para la guerra de Marruecos. Un servicio militar obligatorio que podía retenerle de tres hasta siete años. En su mente no cabía ser militar o guardia civil como sus dos hermanos, José María y Rafael en una España con movimientos revolucionarios y huelgas. Emigrar a otra realidad, conseguir sueños en otras tierras.


¿Dónde oyó Ramón hablar de América? Muchos otros ya navegaron antes. Desde 1882. El gallego abrió puertas al andaluz. El andaluz de Málaga, Almería y Granada empieza a emigrar a partir 1900. Va a ser un campesino colonizador y se adapta bien. 


Unos subvencionados otros de forma clandestina, la oportunidad se les presentó. Ramón forma parte de una de las mayores emigraciones de andaluces hacia Saô Paulo. 


El café de Brasil llegaba a Europa, su demanda era grande y no había mano de obra para las plantaciones. El Ministerio de Asuntos Exteriores aquí en España ya venía difundiendo que se subvencionaba el billete de viaje y el alojamiento a aquel joven agricultor que estuviese constituido en familia para garantizar una mayor fijación de trabajadores en las fincas de café de Sâo Paulo. Muchos andaluces formaran familias ficticias con documentación falsificada. Muchos se casarán en la lejanía, por poderes. No fue el caso de Ramón.


 Por su parte La Sociedade Promotora da Imigraçâo desarrolló una campaña dirigida a potenciales inmigrantes para cubrir la demanda de mano de obra en las plantaciones. Desde 1886 dirigida y operada por productores de café, infiltrados en política, industria, bancos y ferrocarriles. Eran los propios agricultores quiénes contrataban a inmigrantes en Europa para sus haciendas. 


Raffaello Gambogi - Emigranti,



Difundieron folletos publicitarios y administraron contratos con armadores y compañías marítimas y administraron la Hospedería de los Inmigrantes. La campaña llegaría a España, como llegó a Italia, a través de los buques: “Un paseo a la oportunidad. Clima tropical y vida en abundancia. En Brasil puedes hacer tu castillo. El gobierno da tierras y utensilios a todos. Venid a construir el sueño con vuestra familia”.








Siguiente etapa del viaje: 

DE ALMUÑÉCAR A SAO PAULO. EL EMBARQUE





12 comentarios:

  1. Me está encsantando tu historia. Un abrazo

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    1. Gracias Encarna, me alegra que te haya cautivado, esa aventura, ese sueño, un abrazo

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  2. Qué envidia me das por tener constancia del itinerario y del discurrir de tu familia emigrante. Yo apenas cuento con un par de anécdotas relatadas por mi abuela que oyó a su madre.
    Un abrazo.

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    1. Hola kirke. Bueno yo contaba solo con unas fotos. Las que he puesto al comienzo y las que voy a poner al final. El recuerdo de mi madre que recordaba como se había ido su abuela, y cómo la hecho de menos. Ella hace poco falleció y encontrar las fotos ha sido el punto de partida de esta búsqueda. Gracias por acompañarme en este viaje. Un abrazo

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  3. Una historia curiosa, creo que todos tenemos alguien en la familia que tuvo que marcharse fuera para sacar adelante a los suyos, en mi caso, un tío que se fue a Venezuela. También he leído la segunda parte, espero la próxima.
    Feliz domingo

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    1. Hola Chari. Somos un país de emigrantes antes y ahora. Este homenaje es para recordarlo. Ha sido muy interesante encontrar a estos familiares. Cuando comencé la búsqueda nunca imaginé que podría convertirse en un viaje tan emocionante. Gracias por estar aquí compartiendo esta aventura. Un abrazo

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  4. Un viaje que se plantea como toda una aventrura, Joseme. Siendo yo andaluza, granadina para más señas, no tenía ni idea de que tantos andaluces hubieran partido para Brasil a cultivar café.

    Leeré las siguientes entradas, porque has conseguido engancharme. Mi abuelo también emigró a Argentina en su momento, pero pasados unos años regresó con la familia. Qué valiente hay que ser para romper con todo lo que conoces y marchar tan lejos a construir una nueva vida!!

    Un abrazo y gracias por esta interesante entrada. Que tengas buen día!!

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    1. Julia, bienvenida a mi blog y a este viaje. Siendo granadina, estás más cerca a todos aquellos que marcharon. La mayoría tenemos un familiar que lo hizo, bien a Brasil o bien a Argentina. Un viaje lleno de nostalgia, como has visto. Valientes que sueñan, valientes que huyen de una realidad, valientes que formaron parte de otro país, valientes que no volverán. Un abrazo, gracias a tí.

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  5. Además de interesante tiene una fácil lectura, lo cual te va enganchando a la historia que desde luego también me resulta familiar, pues mis abuelos paternos emigraron también a Argentina, según supe luego a través de mi padre que siempre lo contaba con mucha admiración al esfuerzo tan grande que supuso para sus progenitores salir de España con los bolsillos vacíos en busca de un futuro prometedor, allí también nacieron algunos de los hermanos de mi padre, todos mayores que él y al final todos regresaron a España después de algunos años, mi padre como era el más pequeño nació ya aquí.
    Muchas gracias por compartir parte de tu legado familiar lleno de emotivos recuerdos.
    Muchos besos

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    1. Gracias Estrella, por entrar por aquí y dejarnos parte de tus recuerdos también. Un abrazo

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  6. Acabo de descubrir esta entrada, de ahí el retraso en dejar este comentario que solo puede hacer hincapié en lo bien que relatas. Necesidades, ilusiones, esperanzas y penalidades llenaron e cuerpo y el alma de los miles de emigrantes españoles a ultramar. Y la nostalgia de los que se fueron y la de los que les esperaron, muchas veces infructuosamente.
    Me ha encantado leer esta crónica humana tan emotiva.
    Un abrazo.

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    1. gracia Josep Mª me alegro que te haya gustado. Sí, es muy emotiva por todo el trabajo de investigación que lleva hasta llegar a encontrar a mis familiares en Sao Paulo. Un abrazo

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